Cedears|23 de noviembre de 2021

Inflación, la gran enemiga de tus inversiones

La inflación parece ser la nueva plaga que se expande por el mundo, atacando tus ahorros. Hoy te cuento cómo podés hacer para proteger tu capital e identificar las mejores oportunidades.

Por Matías Daghero

Agente Asesor Global de Inversión, Presidente de @closingbelladv

 


En Argentina hablar de inflación es cosa de todos los días. Con números que superan el 3% mensual y el 50% anual, incluso con todo tipo de congelamientos, el peso pierde poder adquisitivo todos los días. A nadie se le ocurriría guardar los pesos en el colchón. Mucha gente cree que refugiarse en comprar dólares es la respuesta. Pero…¿Es esto cierto?

 

La renta fija en problemas

Hace unos días se publicó el último dato de inflación en Estados Unidos, el cual fue de 6,2% interanual. Parece poco para inversores como el argentino, acostumbrados a inflación de dos dígitos hace años, pero estos números le van haciendo un daño constante a tus inversiones si no estás atento. No te podés limitar a comprar dólares y dejarlos en tu caja de seguridad o colchón porque está garantizado que vas a perder.

 

Pero el desafío es mucho mayor porque no cualquier inversión alcanza para cubrirte de la inflación. La renta fija es la que más problemas tiene en este contexto. Una persona que quisiera invertir para su jubilación en bonos del tesoro de Estados Unidos, considerados un activo seguro, perdería por goleada contra la inflación ya que sólo otorgan un 1,5%. Ni siquiera los bonos llamados “High Yield” de Estados Unidos (de alto rendimiento en inglés) llegaron a cubrirte de la inflación ya que acumulan 4,26% en el año, teniendo un riesgo mucho mayor. 

 

Ni menciono los bonos argentinos que están en una categoría de riesgo mucho mayor por su historial de defaults y pocas perspectivas de mejoras futuras. En el mundo actual no hay muchas alternativas para quien quiera recibir un pago seguro todos los meses y no perder contra la inflación. 

 

El oro no brilla

Muchas veces se suele decir que cuando hay inflación es bueno invertir en oro. Esto tiene su lógica en que es un activo escaso que los gobiernos no tienen posibilidad de emitir. Por eso se supone que debería mantener su poder adquisitivo en el tiempo.

 

Sin embargo, los datos duros van en contra de esa creencia. El oro no ha tenido un desempeño bueno en muchos contextos inflacionarios. Por ejemplo, los inversores en oro perdieron un 10% en promedio de 1980 a 1984, cuando la tasa de inflación anual fue de alrededor del 6,5% en Estados Unidos. Del mismo modo, el oro arrojó un rendimiento negativo del 7,6% de 1988 a 1991, un período en el que la inflación fue de alrededor del 4,6%. El periodo de 1973 a 1979 sí mostró un buen desempeño del oro, que subió un 35% cuando la inflación anual promedió 8,80%. 

 

Estos datos nos hacen pensar que el oro como cobertura antiinflacionaria no es nada confiable.

 

Las empresas que te defienden de la inflación

La inversión en acciones suele ser la principal forma de ganarle a la inflación. Es que este tipo de activos sigue al valor de una empresa y por eso suelen acompañar a la inflación. En contextos de alta inflación las empresas más beneficiadas suelen ser las denominadas “acciones de valor”.

 

Estas empresas tienen negocios consolidados y flujos de fondos constantes. Esto es porque están menos afectadas por las tasas de interés que las acciones de crecimiento, cuyo potencial de apreciación está más lejos en el futuro. En tiempos de inflación, se paga contar con ingresos y rentabilidad en la actualidad. Por ejemplo, pensá en empresas como Coca Cola, Procter and Gamble y Johnson & Johnson. Estas compañías tienen marcas fuertes y productos con mercados maduros y establecidos, lo que les permite contar con flujos de fondos predecibles y constantes. Lo mejor es que podés invertir en estas acciones en pesos desde Argentina a través de los Cedears desde montos muy bajos.

 

Para poder elegir la mejor inversión, trabajar con un asesor profesional te puede ayudar a determinar la mejor manera de asignar tus recursos para lograr su máximo potencial, incluso con la inflación en aumento.

 

La inflación no es motivo para que nos desanimemos como inversores. En cambio, el objetivo de invertir durante un período de inflación debe ser constituir un portafolio diversificado para preservar el poder adquisitivo de tu capital y garantizar que las inversiones sigan creciendo para lograr los objetivos del inversor.