El horizonte de inversión: la brújula para evitar pérdidas al colocar los ahorros

Definir con precisión cuándo se requerirá el capital permite elegir los instrumentos adecuados y tolerar las fluctuaciones del mercado sin comprometer las metas personales.

 

El apuro por obtener ganancias rápidas suele ser el peor enemigo de quienes dan sus primeros pasos en el mercado financiero. Un error recurrente en la plaza local es destinar fondos comprometidos para obligaciones cercanas a instrumentos de alta volatilidad.

 

Imaginar, por ejemplo, que se coloca el dinero de las próximas vacaciones en activos de riesgo y que, a pocas semanas de realizar el pago, una brusca caída del 15% obliga a asumir pérdidas o suspender los planes. Este escenario expone un problema de base: la falta de adecuación entre la inversión elegida y el plazo de disponibilidad requerido para ese capital.

 

Ante esta problemática, los especialistas de Bull Market advierten que la pregunta clave antes de operar no es ¿cuál es la opción que más rinde?, sino ¿cuándo se va a necesitar ese dinero?. La respuesta a este interrogante define el horizonte de inversión, es decir, el período exacto durante el cual un ahorrista puede mantener sus fondos invertidos sin verse en la obligación de retirarlos. Este factor resulta indispensable para determinar la dosis de riesgo que es posible tolerar en cada cartera.

 

En la práctica, se establecen tres categorías temporales. El corto plazo abarca desde pocos meses hasta uno o dos años, donde el objetivo principal es preservar el capital ante metas inmediatas como una mudanza o la compra de insumos de trabajo. Aquí, la estabilidad y la liquidez inmediata desplazan a la búsqueda de altos rendimientos.

 

Por otro lado, el mediano plazo, de tres a cinco años, permite asimilar ciertas fluctuaciones del mercado, siendo ideal para cambiar el auto o financiar estudios. Por último, el largo plazo se proyecta de veinte a treinta años para la jubilación, otorgando el margen necesario para atravesar ciclos negativos de la economía sin la urgencia de liquidar posiciones de manera apresurada.

 

Para facilitar este diagnóstico, la plataforma de Bull Market cuenta con un test que evalúa el perfil de riesgo del ahorrista de forma muy práctica. Para definir el horizonte de inversión habría que plantearse dos interrogantes: "¿para qué estoy invirtiendo?" y "¿cuándo voy a necesitar el dinero?".

 

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