La planta láctea de Sudamericana en Santa Fe reinicia producción con 350 toneladas de queso al mes
Tras más de seis meses paralizada y un cambio de dueño, la fábrica en Díaz retomará operaciones con una capacidad inicial de 100.000 litros diarios de leche para elaborar queso barra, con destino local y exportación regional.
Después de estar inactiva durante más de seis meses, la planta láctea Sudamericana de Lácteos, ubicada en Díaz, Santa Fe, comenzará a operar nuevamente la próxima semana. La fábrica iniciará su actividad con una recepción diaria de 100.000 litros de leche y se enfocará exclusivamente en la producción de queso barra, con una proyección mensual de 350 toneladas. De esta producción, el 30% se destinará al mercado interno, mientras que el 70% restante será exportado a países como Paraguay, Brasil, Chile y Uruguay.
El empresario Pablo González asumió la propiedad de la empresa el 13 de julio y apenas tres días después comenzaron las tareas para restaurar las instalaciones, que permanecían sin funcionar desde enero debido a una crisis financiera de la administración anterior. Actualmente, la planta está trabajando para organizar la logística y firmar acuerdos con los productores lecheros para asegurar el suministro de materia prima. Aunque en esta primera etapa se procesarán 100.000 litros diarios, la capacidad máxima de la planta alcanza los 250.000 litros.
En cuanto a la distribución, los quesos destinados al mercado local llegarán a distribuidores en Buenos Aires y su conurbano, mientras que la mayor parte se exportará a los países vecinos mencionados. La reapertura coincide con una importante disponibilidad de leche en la región, favorecida por la reducción de negocios de secado de leche en polvo y problemas en otras empresas del sector, lo que facilita la captación del producto para la planta. El origen de la paralización se remonta a enero, cuando la fábrica dejó de recibir leche debido a la crisis financiera que atravesaba la anterior administración, lo que provocó la suspensión total de la producción y acumulación de deudas con empleados, tamberos, proveedores y organismos públicos.
La planta estaba gestionada por Lácteos Servio, una firma con sede en Villa María, Córdoba. González, que posee una aceitera en Serodino, Santa Fe, se enteró de la situación a través de algunos productores que abastecían a la láctea. Las negociaciones para la adquisición comenzaron en marzo y, tras revisar la documentación financiera y comercial, presentó una oferta que incluía hacerse cargo del pasivo de la empresa, previa negociación con los acreedores. Luego de varios meses, el traspaso se concretó el 13 de julio.
Desde entonces, se iniciaron las labores de recuperación de la planta. González destacó que, aunque las instalaciones estaban en buenas condiciones generales, fue necesario realizar adecuaciones, sanitización, calibraciones y reemplazar elementos deteriorados por la inactividad prolongada. “Hubo que hacer adecuaciones, sanitización, calibraciones y reponer cosas que se deterioran cuando una planta está parada durante cuatro o cinco meses”, explicó.
La producción se retomará con los 76 trabajadores que permanecen en la empresa, ya que otros cinco empleados renunciaron durante el proceso de negociación. Según González, el equipo mostró entusiasmo y buena predisposición para volver a sus puestos de trabajo: “La gente está muy bien predispuesta y contenta para trabajar”.
Uno de los primeros logros tras la compra fue acordar el pago de los salarios pendientes. La deuda acumulada hasta el 13 de julio se está abonando en seis cuotas, de las cuales la primera se pagó el 22 de julio y restan cinco. “La idea es poner en cero todo lo anterior”, señaló el empresario.
Paralelamente, la nueva administración avanza en ordenar la situación contable, bancaria e impositiva. Esto incluye completar presentaciones, ingresar a planes de pago y levantar embargos para que la empresa pueda operar con normalidad. González comentó: “Hace un mes que tomamos la posta y hay que desenredar un montón de cuestiones que llevan a otras tantas. Es complejo y lleva tiempo, pero estamos avanzando”.
Una vez finalizados estos trámites, se comenzará a cancelar las deudas con tamberos y otros proveedores que quedaron pendientes de la gestión anterior. Mientras tanto, la planta ya está preparada para reiniciar la producción.
