Inversión|05 de abril de 2022

Carry Trade: Cuáles son los riesgos de esta operatoria

El Dólar MEP, o también conocido como Dólar Bolsa, se está negociando entre los 185 y 200 pesos, muy lejos de los 227 que se tocaron hace un tiempo.

Por Fernando Villar

Asesor Financiero Wealth Management

 

En el último tiempo, el dólar oficial se viene depreciando levemente todos los días pero a una tasa anualizada menor a la inflación y menor a la tasa que devengan los diferentes instrumentos en pesos.

 

El Dólar MEP, o también conocido como Dólar Bolsa, se está negociando entre los 185 y 200 pesos, muy lejos de los 227 que se tocaron hace un tiempo. 

 

Cuando los inversores especulan con que el dólar va a subir menos que los instrumentos de tasa, comienzan a realizar lo que comúnmente se conoce como “Carry Trade”.

 

El carry trade es una inversión realizada en moneda local para, luego de un determinado plazo, obtener un beneficio en moneda extranjera. En otras palabras, consiste en vender dólares e invertir los pesos a tasa para que al final del plazo se pueda volver a convertir esos pesos a dólares a un tipo de cambio beneficioso que termine resultando en una ganancia de capital en dólares.

Este tipo de operaciones tiene un riesgo elevado dado que es posible que la divisa del país donde se invierte se deprecie fuertemente, o incluso que haya impago de la deuda. 

 

Un inversor que, por ejemplo, en este momento vende dólares a 189 e invierte en una letra del tesoro nacional a 30 días (55% TNA), puede al final de la misma recomprar los dólares al mismo valor o a un valor más alto. Este valor determina si el carry trade fue exitoso o se sufren pérdidas. La mejor manera de analizar esta situación es aplicar la tasa del instrumento en pesos al tipo de cambio actual, eso determina el “break even”, o el punto donde se pasa de tener retornos positivos a negativos. 

 

Históricamente, el carry trade se pudo hacer en reiteradas ocasiones en Argentina. El último periodo fue entre 2016 y 2018 donde el dólar oficial se mantuvo relativamente estable y las Lebac mantenían tasas elevadas para dar rendimientos reales positivos. Esto terminó en abril de 2018 cuando el dólar oficial pasó de 19,98 a cerca de 40 en 4 meses diluyendo así toda ganancia salvo para los casos donde el rendimiento fuera de un tamaño suficiente para absorber una pequeña perdida e igualmente se pudiera salir en positivo.  

 

Muchas veces el carry trade puede brindar beneficios por períodos de tiempo que van desde unos meses hasta algunos años, pero siempre hay que tener en cuenta el riesgo que conlleva, y establecer una ganancia objetivo donde se cierre la posición a pesar que se pudiera continuar con la operatoria. Lo más difícil en estas situaciones es identificar el momento exacto en que el carry trade deja de dar ganancias, o sea, el momento de la devaluación. 

 

La manera de reducir el riesgo cuando se realizan este tipo de operaciones es cubrirse con un futuro de dólar, reduciendo las ganancias por un incremento en los costos. Sin embargo, en este momento no se puede comprar dólar oficial libremente. El mejor instrumento para cubrir el riesgo sería un futuro de Dólar MEP, el cual no existe, con lo que deja al inversor totalmente expuesto a cualquier suba del tipo de cambio. 

 

En resumen, el carry trade se puede hacer pero el inversor debe seguir las variables macroeconómicas diariamente así como también noticias o regulaciones y estar atento ante cualquier cambio que pueda perjudicar su posición abierta. Es una operación de riesgo y como tal debe ser llevada a cabo por inversores con un perfil agresivo.