Adelantarse a la necesidad, por Yoel Freue

Por Yoel Freue

 

Si entendemos que la oferta se define como la cantidad de bienes y/o servicios disponibles en un mercado determinado, mientras que la demanda representa la cantidad total de un bien o servicio que la gente desea adquirir, es fácil entender que una mayor demanda de un bien o de un servicio, indefectiblemente tendrá un impacto en la oferta

 

Es por esto que la mejor manera de generar un ahorro en nuestras economía familiar es "adelantarnos a las necesidades". En este sentido, existen muchas necesidades que se presentan de manera cíclica en nuestras vidas. Ejemplos de ellas son: la necesidad de refrigeración en verano y la necesidad de calefacción en invierno, la necesidad de útiles al inicio del ciclo lectivo, la necesidad de diferente tipo de ropa de acuerdo a la estación. 

 

Sumado a esto, también existen necesidades que no son cíclicas, sino que se dan de manera constante en nuestras vidas. Como ejemplos de éste grupo se encuentran la necesidad de alimentos y la necesidad de elementos de aseo personal y doméstico, por nombrar solo un par. 

 

El aspecto cíclico de ciertas necesidades nos puede ayudar a predecir cuando serán requeridas, y en base a esto, podemos planificar su compra en el punto más bajo de la demanda. Dicho de manera más simple, la mejor época para comprar un aire acondicionado es en invierno, y la mejor época para comprar una estufa es en verano. 

 

Lo mismo sucede con los útiles escolares: la gran demanda al inicio de las clases empuja los precios hacia arriba, mientras que al fin del ciclo lectivo, la demanda cae y en consecuencia, los precios también. 

 

Con la ropa ocurre exactamente lo mismo: siempre es más caro comprar un abrigo en pleno invierno y un traje de baño en verano. Si sabemos que el ciclo se repetirá año a año, solo necesitamos estar atentos a realizar las compras no en base a nuestras necesidades inmediatas, sino a nuestras necesidades futuras.

 

Para el caso de las necesidades no cíclicas, existe una forma similar de adelantarnos y generar ahorro. En un país como Argentina donde la inflación juega un papel preponderante en nuestra economía, no es ilógico suponer que la generación de stock, representa a mediano plazo, una fuente de ahorro. 
En este sentido, estoquearnos de productos no perecederos, nos traerá beneficios en nuestra economía familiar. Al final de cuentas, tarde o temprano necesitaremos dichos productos y actuando de esta manera, nos estamos adelantando a una necesidad futura. 
Ya lo decía el dicho popular: el que guarda siempre tiene.