Empresas|24 de mayo de 2022

Una famosa empresa china está lista para dejar de cotizar en Estados Unidos

Didi ya está cada vez más cerca de abandonar la Bolsa de Valores de Nueva York por las regulaciones chinas.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

Didi, la compañía china de transporte por aplicación como Uber, ya se está preparando para dejar de cotizar en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE, por sus siglas en inglés) luego de que su oferta pública inicial en 2021 haya enfurecido a las autoridades chinas.

 

En concreto, los reguladores chinos se opusieron a la cotización de Estados Unidos afirmando que podría exponer la gran cantidad de datos que recopila Didi a potencias extranjeras. Sin embargo, la compañía siguió adelante.

 

Como resultado, el gobierno chino inició una investigación de ciberseguridad y obligó a la compañía a retirar sus servicios de las tiendas de aplicaciones nacionales. Más tarde, se dio a conocer que la agencia responsable de la seguridad de datos de China instó a Didi a diseñar un plan para que sea deslistada de NYSE por la fuga de datos.

 

Cuando se ejecute el plan, los inversores que tienen acciones de Didi en Estados Unidos podrán canjearlas por acciones listadas en la Bolsa de Hong Kong, tal como sucede con los Cedears o los ADRs. No obstante, algunos grandes inversores institucionales podrían verse obligados a vender sus acciones por regulación.

 

Lo que preocupa de la situación de Didi es que suceda algo similar con el resto de empresas chinas que cotizan en Estados Unidos, como el caso de Alibaba, el gigante del comercio electrónico.

 

Según los especialistas del sector, podría haber más casos en el futuro, principalmente porque Estados Unidos está por implementar una ley que exija a las compañías extranjeras a abrir sus libros contables a los reguladores locales. De lo contrario, serían excluidas.

 

Desde su salida en bolsa, Didi no hizo más que perder valor. En poco menos de un año, las acciones cayeron más de un 91%, haciendo que la capitalización bursátil pase de USD 40.000 millones a menos de USD 7.500 millones.

 

Además de los aspectos regulatorios, los activos chinos se enfrentan al contexto internacional de suba de tasas de interés, el cual impacta negativamente por tratarse, en su mayoría, de compañías tecnológicas de crecimiento.