YPF promete evitar aumentos bruscos en los combustibles tras la suba del petróleo
El presidente de la petrolera estatal, Horacio Marín, aseguró que la empresa aplicará una política de ajustes graduales pese a la volatilidad internacional del crudo por la guerra en Medio Oriente.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
En medio de la estampida que atraviesa el mercado petrolero global por la escalada del conflicto en Medio Oriente, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, intentó llevar tranquilidad sobre el impacto que podría tener esta situación en los precios de la nafta y el gasoil en la Argentina.
El ejecutivo afirmó que la petrolera estatal no planea aplicar subas bruscas en los surtidores, a pesar del fuerte salto que registró el precio internacional del crudo en los últimos días.
“YPF no va a generar cimbronazos en los precios de los combustibles”, señaló Marín en un mensaje publicado en su cuenta de X. Según explicó, la empresa busca mantener una política de previsibilidad para los consumidores en un contexto internacional que se volvió extremadamente volátil.
Para lograr ese objetivo, la compañía viene aplicando una estrategia que internamente definen como “micropricing”. Se trata de un esquema que analiza la evolución de los precios del mercado energético en períodos muy cortos, con revisiones permanentes.
“Trabajamos con una estrategia de micropricing para ir analizando los precios día a día, semana a semana y mediante el sistema de moving average podremos atenuar picos de aumento y bajas, dando mayor previsibilidad a los consumidores”, explicó el directivo.
La lógica detrás de este sistema es evitar que los movimientos bruscos del petróleo internacional se trasladen de manera automática a los surtidores locales. De esa forma, la empresa busca suavizar los efectos de la volatilidad global.
Marín también sostuvo que la incertidumbre que domina hoy a los mercados no necesariamente refleja un cambio estructural en la economía energética. “La volatilidad y la incertidumbre no generan valor real, sino especulación de corto plazo, y nosotros buscamos ser confiables en el tiempo”, afirmó.
En una entrevista posterior en el streaming de El Cronista, el titular de YPF reconoció que el comportamiento del petróleo internacional es una variable que las petroleras siguen con atención, aunque reiteró que cualquier ajuste en los precios locales será gradual.
“Tenemos que ir trasladando, pero de manera honesta y lógica según la afectación que tenemos y también según el valor del futuro”, explicó.
Según detalló, la compañía monitorea permanentemente la evolución del mercado energético. “Nosotros vamos viendo semana a semana, día a día, según cómo nos va afectando”, indicó.
En ese sentido, aclaró que los ajustes que eventualmente se apliquen no necesariamente reflejarán de inmediato las fuertes subas del barril. “No son aumentos importantes para nada, comparados con el precio del barril”, remarcó.
De todos modos, el directivo dejó abierta la puerta a posibles cambios si el escenario internacional se mantiene tensionado durante un período prolongado. “Si el petróleo estuviera tres meses a 100 dólares, tendremos el gasoil y la nafta mucho más altos, como los va a tener el mundo”, advirtió.
Sin embargo, aclaró que hasta ahora la empresa optó por no trasladar completamente esas variaciones. “Tendría que haberse aumentado muchísimo, pero no lo hicimos porque, a medida que se vea afectando, vamos a ver cómo ir trasladando”, concluyó.
Se trata del nivel más alto desde abril de 2022, cuando los precios de las materias primas se dispararon tras la invasión rusa a Ucrania.
La actual escalada está vinculada con la guerra en Medio Oriente, que ya lleva más de una semana y generó preocupación en el mercado por posibles interrupciones en el suministro global de petróleo y gas.
Si el conflicto se prolonga y el tránsito marítimo continúa afectado, los analistas advierten que los precios del petróleo podrían mantenerse elevados durante varios meses. En ese escenario, las petroleras de todo el mundo enfrentarían mayores costos operativos y presiones para trasladar parte de esas subas a los consumidores.
En el caso argentino, el desafío será encontrar un equilibrio entre los movimientos del mercado internacional y la estabilidad de los precios internos. La estrategia de YPF de aplicar ajustes graduales busca justamente amortiguar esos impactos y evitar saltos bruscos en el surtidor, aunque todo dependerá de cómo evolucione la crisis energética global en las próximas semanas.
