TGS gana respaldo de S&P y se fortalece como apuesta al gas de Vaca Muerta

S&P National Ratings mantuvo en ‘1’ la evaluación global de las acciones Clase B de Transportadora de Gas del Sur, destacando su buena capacidad para generar ganancias y su alta liquidez. La calificadora también puso el foco en el potencial de los negocios de líquidos y midstream y en el megaproyecto de NGLs.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 0 horas

Transportadora de Gas del Sur (TGS) recibió un nuevo respaldo de S&P National Ratings. La calificadora afirmó en ‘1’ la evaluación global de las acciones Clase B de la compañía, una nota que combina dos aspectos centrales para los inversores: una buena capacidad de generación de ganancias y una liquidez considerada alta.

 

Los números recientes ayudan a explicar esa evaluación. TGS registró un ROE del 15,3% durante el primer semestre de 2026, apenas por debajo del 15,7% de todo 2025. Sin embargo, S&P espera que el retorno sobre el capital se acerque al 20% promedio durante 2026 y 2027.

 

La expectativa está vinculada, principalmente, al desempeño de los negocios de Producción y Comercialización de Líquidos y de midstream. Para este año, la calificadora prevé que el crecimiento de los resultados esté impulsado sobre todo por mayores ingresos provenientes de los líquidos, que permitirían compensar una menor facturación en el segmento de Transporte de Gas Natural.

 

Uno de los puntos que más destaca el informe es el FID —decisión final de inversión— del Proyecto Integral NGLs, una iniciativa que contempla una inversión de US$3.000 millones.

 

El proyecto apunta a profundizar el procesamiento y la comercialización de líquidos provenientes de Vaca Muerta y podría generar exportaciones por unos US$1.200 millones anuales. La puesta en operación está prevista para marzo de 2030.

 

Para TGS, se trata de un proyecto estratégico que puede ampliar considerablemente el peso de los negocios vinculados a los líquidos dentro de la compañía y, al mismo tiempo, aprovechar el crecimiento de la producción de hidrocarburos no convencionales.

 

El otro gran argumento detrás de la fortaleza de TGS es su lugar dentro de la infraestructura energética argentina. La empresa transporta aproximadamente el 60% del gas que se consume en el país y opera una red de 9.248 kilómetros de gasoductos. Además, cuenta con una capacidad firme contratada cercana a los 89 millones de metros cúbicos diarios, mientras que su planta de acondicionamiento de Tratayén tiene una capacidad de 28 millones de metros cúbicos diarios.

A esto se suma un elemento clave para cualquier negocio intensivo en inversiones: previsibilidad. La renovación de la licencia de transporte hasta 2047 y la incorporación al RIGI de la ampliación del Tramo I del Gasoducto Perito Moreno mejoran el horizonte para las inversiones de largo plazo.

 

La acción también viene acompañando

 

En la Bolsa, TGS acumulaba una suba del 28,5% interanual. La acción presenta una beta de 0,85 y una volatilidad del 34,8%, mientras que mantiene una elevada liquidez y se encuentra entre las especies más negociadas del panel líder.

 

En otras palabras, no se trata solamente de una empresa con activos estratégicos y perspectivas de crecimiento: también es una acción con suficiente volumen para que los inversores puedan entrar y salir del mercado con relativa facilidad.

 

El informe de S&P termina reforzando una tesis que viene ganando fuerza: TGS aparece como uno de los vehículos más directos para capturar el crecimiento de Vaca Muerta, no solo por el transporte de gas, sino también por la expansión de los negocios de líquidos y midstream.

 

Con una infraestructura difícil de replicar, contratos de largo plazo y un proyecto de NGLs de US$3.000 millones en marcha, la compañía busca jugar un papel cada vez más importante en la próxima etapa de expansión energética de la Argentina.

 

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