Crece la expectativa por una suba de tasas de la FED en septiembre

El mercado empezó a darle más crédito a la posibilidad de que la Reserva Federal aumente la tasa de interés en 25 puntos básicos este mes. La debilidad del empleo no alcanza para disipar los temores por la inflación, especialmente por el repunte de los precios de la energía.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 1 hora

Los mercados volvieron a poner a la Reserva Federal en el centro de la escena. Ayer, los inversores reforzaron sus apuestas a que el banco central estadounidense podría subir la tasa de interés en 25 puntos básicos durante su reunión de septiembre. Las probabilidades implícitas en los futuros treparon hasta el 65%.

 

La señal que encendió parte de las dudas fue el mercado laboral. Según el informe de empleo privado ADP, durante agosto se crearon apenas 38.000 puestos de trabajo, bastante por debajo de los 47.000 que esperaba el mercado y también de los 46.000 registrados en julio. Se trata, además, del menor ritmo de creación de empleo desde enero.

 

En principio, un mercado laboral que pierde fuerza podría ser un argumento a favor de mantener las tasas sin cambios. Sin embargo, esta vez la lectura es diferente: la desaceleración del empleo no parece suficiente para compensar las presiones inflacionarias que llegan desde el frente energético.

 

El principal foco de atención está puesto en los combustibles. El precio promedio de la gasolina se mantuvo por encima de los USD 4 por galón durante todo agosto, un factor que podría complicar todavía más el panorama para la inflación.

 

En ese contexto, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, tampoco ayudó demasiado a despejar las dudas. Su discurso mantuvo una postura deliberadamente ambigua y ofreció pocas pistas sobre cuál será el próximo movimiento del banco central. Para los mercados, esa falta de definiciones terminó aumentando la incertidumbre.

J.P. Morgan Wealth Management, de hecho, modificó su escenario base y ahora contempla una suba de tasas en septiembre. Entre los principales motivos menciona el shock energético y el riesgo de que la Fed pierda credibilidad si decide mantener las tasas mientras la inflación continúa por encima del objetivo del 2%.

 

Así, la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) empieza a ganar cada vez más peso. Durante las próximas semanas, los operadores estarán atentos a cada dato de inflación, empleo y actividad que pueda inclinar la balanza.

 

La Fed vuelve a estar, una vez más, frente a un dilema incómodo: un mercado laboral que empieza a enfriarse, pero una inflación que todavía no da suficientes señales como para cantar victoria.

 

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