Se vendió una histórica láctea santafesina tras seis meses paralizada y sin pago a 82 empleados
La empresa Sudamericana de Lácteos fue adquirida por Pablo González, quien acordó con el sindicato saldar sueldos atrasados y reactivar la producción bajo un régimen especial de 90 días.
Sudamericana de Lácteos, la fábrica de quesos ubicada en Díaz, Santa Fe, que permaneció paralizada durante más de seis meses dejando a 82 empleados sin cobrar, cambió de dueño y planea reactivar sus operaciones pronto. El empresario rosarino Pablo González concretó la compra de la planta y firmó un acuerdo con la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea (Atilra) para saldar los salarios adeudados y retomar la actividad bajo un régimen laboral especial de 90 días.
El acuerdo se formalizó el lunes en Buenos Aires y está pendiente de homologación por parte de la Secretaría de Trabajo de Santa Fe para su plena vigencia. Lisandro Fontán Manuello, abogado involucrado en la negociación, explicó que la crisis de la empresa se inició en diciembre de 2025 y que la parálisis total afectó los salarios entre febrero y junio, acumulando una deuda importante con los trabajadores.
Sudamericana de Lácteos, propietaria de marcas como Premio, SyS, Sudamlac, Tambería Holandesa, Pensilvania y Tuca, ha pasado por varias manos en años recientes. Inicialmente perteneció al grupo italiano Parmalat, luego fue adquirida por la chilena La Mucca y posteriormente quedó bajo el control de Lactalis, actual dueño de Parmalat. A comienzos de 2026, un grupo de empresarios rosarinos la vendió a Sergio Servio, titular de Lácteos Servio en Villa María, Córdoba.
Con el tiempo, Servio fue perdiendo interés en la planta de Díaz, distante varios cientos de kilómetros de su base operativa, a medida que la rentabilidad disminuía hasta que la producción se detuvo y los salarios dejaron de pagarse. Pablo González, que gestiona una aceitera en Serodino, Santa Fe, tomó conocimiento de la situación a comienzos de este año, visitó la planta y acordó con Servio la compra del paquete accionario, asumiendo también la deuda acumulada.
La negociación estuvo en riesgo por un conflicto con Atilra, debido a la aplicación del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, que permite suspensiones laborales con reducción salarial y exención de aportes patronales. El sindicato rechazó la propuesta inicial, ya que implicaba que los trabajadores permanecieran en la planta bajo suspensión. También exigieron garantías para el pago de los salarios atrasados.
Finalmente, la intervención de Servio como garante del plan de pagos desbloqueó la compra. Se acordó que los 77 operarios de planta y 5 administrativos conservarán sus puestos sin despidos, con reducción del 25% en jornada y salario durante 90 días bajo el régimen especial, que incluye un pago adicional del 1% no remunerativo.
Respecto a la deuda salarial, enero y febrero serán considerados como suspensión parcial, mientras que de marzo a junio la empresa abonará el 75% de los salarios pendientes. Los aportes a los sindicatos y obras sociales quedarán sujetos a un plan de regularización independiente.
Con el conflicto resuelto, González planea reactivar la fábrica rápidamente. Los trabajos de limpieza y puesta en marcha comenzarán en breve, con la intención de iniciar la producción para fines de julio o principios de agosto. En una primera etapa, se fabricarán quesos duros y en barra destinados a la exportación, con un procesamiento diario de 100.000 litros de leche. Más adelante, se incorporarán otros tipos de quesos y suero.
La planta cuenta con aduana propia, lo que facilitará la exportación directa. El plan es destinar el 70% de la producción a mercados internacionales, principalmente regionales, y el 30% al mercado local. En seis meses se espera alcanzar la capacidad productiva total.
El proyecto incluye una inversión de 4 millones de dólares para instalar un parque solar y un secador spray para suero, con el objetivo de reducir costos operativos y mejorar la eficiencia energética de la planta. La reactivación generará empleo local y fortalecerá la cadena láctea regional, afectada por la crisis. González destacó el compromiso con los trabajadores y la comunidad, buscando estabilidad y crecimiento sostenible para Sudamericana de Lácteos.
