Empresas|22 de noviembre de 2022

La dueña de Edesur se va de Argentina

La italiana Enel anunció que planea vender activos por alrededor de USD 21.500 millones para reducir su deuda.

Por Gonzalo Andrés Castillo

 

La compañía italiana Enel, dueña de Edesur, dio a conocer que planea vender activos por cerca de USD 21.500 millones para disminuir su deuda neta y enfocarse en la transición energética, por lo que saldrá de Argentina y Perú a finales del 2023.

 

Enel no solo vendería Edesur, sino también todos sus otros activos locales como las centrales térmicas Costanera y Dock Sud, la concesión de la hidroeléctrica El Chocón, líneas de transmisión y de transporte de energía eléctrica.

 

En total, el grupo energético controlado por el Estado italiano tiene el objetivo de invertir alrededor de 37.000 millones de euros en los próximos tres años en seis de sus mercados principales: Italia, España, Estados Unidos, Brasil, Chile y Colombia.

 

Además, indicó que planea disminuir las emisiones de carbono para el 2040, pasando de los combustibles fósiles a las energías renovables, incluyendo eólica y solar.

"En 2023-2025 el Grupo prevé una mayor racionalización de su estructura, saliendo de algunos negocios y geografías que ya no están alineadas con su estrategia. El Grupo también espera continuar apalancándose en su modelo de Stewardship (administración responsable) en países no centrales", expresó Enel.

 

"Además, y en línea con el objetivo de salir de las actividades intensivas en carbono, el Grupo planea aprovechar el entorno actual del mercado para iniciar la salida de los activos de gas. Este programa general de desinversión es un componente integral del plan para remodelar el Grupo, maximizando el valor para los accionistas", añadió.

 

Con cerca de 2,5 millones de clientes, Edesur se formó en 1992, tras una de las privatizaciones del Gobierno de Carlos Menem. Hoy en día, opera en el negocio de la distribución de energía en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en varios partidos de Gran Buenos Aires.

 

En 2008, Enel adquirió la compañía al comprar la mayoría accionaria de la española Endesa. También heredó las centrales a gas Costanera y Dock Sud y la hidroeléctrica El Chocón, en Neuquén y Río Negro.