Berkshire Hathaway lanzó una de sus señales más optimistas en años para el mercado
La dirección de Berkshire considera que sus propias acciones están infravaloradas, una señal que históricamente el conglomerado utilizó para indicar confianza en sus perspectivas a largo plazo.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
El conglomerado inversor Berkshire Hathaway envió una de sus señales más alcistas en años para el mercado, luego de que su nuevo director ejecutivo, Greg Abel, reanudara las recompras de acciones de la compañía tras más de un año sin utilizarlas.
La decisión marcó un cambio importante respecto de la etapa final de liderazgo de Warren Buffett. Durante los últimos seis trimestres de Buffett como CEO, Berkshire no recompró ni una sola acción, en parte porque el legendario inversor consideró que el precio de la empresa no era lo suficientemente atractivo.
El giro ocurrió a comienzos de marzo, cuando Abel autorizó la recompra de aproximadamente USD 225 millones en acciones de Berkshire Hathaway en un solo día. La operación implicó la adquisición de unos 309 millones de títulos de la compañía.
Para los analistas, este movimiento tuvo un significado claro: la dirección de Berkshire considera que sus propias acciones están infravaloradas, una señal que históricamente el conglomerado utilizó para indicar confianza en sus perspectivas a largo plazo.
Las recompras de acciones fueron una herramienta clave para Berkshire durante los años posteriores a la pandemia. En 2020 y 2021 la compañía llegó a gastar más de USD 20.000 millones por año en recomprar sus propios títulos, aprovechando momentos de volatilidad del mercado.
Sin embargo, esa estrategia se desaceleró en 2022 y 2023 y finalmente se detuvo por completo durante la segunda mitad de 2024, cuando la empresa prefirió acumular liquidez ante las valoraciones elevadas del mercado.
De hecho, Berkshire acumuló una enorme reserva de efectivo en los últimos años. El grupo llegó a un récord cercano a USD 373.000 millones en caja, una cifra que refleja el enfoque prudente que caracterizó a Buffett durante su gestión.
El reinicio de las recompras también tuvo una dimensión simbólica. Abel asumió como CEO en enero y su primera gran decisión de asignación de capital buscó transmitir confianza a los inversores en la etapa posterior a Buffett, uno de los gestores más influyentes en la historia de Wall Street.
Además, el propio Abel reforzó ese mensaje con una inversión personal. El ejecutivo utilizó su salario anual después de impuestos, cercano a USD 15 millones, para comprar acciones de Berkshire, y afirmó que planea seguir haciéndolo cada año.
