Por qué se dispara el petróleo
El precio del barril de crudo de Texas sube más de un 2,5% en la jornada del martes y superó los 55 dólares por primera vez desde enero de 2020.
En sintonía con el valor de referencia de los Estados Unidos, el petróleo Brent también registra un impulso alcista en la sesión de hoy y se comercializa levemente por debajo de los 58 dólares por barril.
El aumento está relacionado con la reunión mensual de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+). Según lo adelantado por la agencia de noticias internacionales, Reuters, los miembros de la entidad mantendrán sus planes para la producción de crudo sin cambios para lo que queda del primer trimestre del año.
Después de haber cumplido con casi la totalidad de los recortes propuestos en enero, que correspondieron a 7,2 millones de barriles diarios, el objetivo de la organización es realizar una vuelta progresiva a la producción que había antes de la crisis sanitaria. En los próximos dos meses, según lo anticipado en reuniones anteriores, el ajuste se limitará a 7.125.000 de barriles al día en febrero y será de unos 7.050.000 de bpd en marzo.
La estrategia por parte de la OPEP+ de limitar la oferta del hidrocarburo ha sido fundamental para subir el precio de la materia prima, que se ha recuperado de forma contundente en el segundo semestre de 2020 y ha superado la peor parte de la crisis causada por la pandemia de coronavirus.
Entre febrero y abril de 2020, las medidas de confinamiento implementadas en los diferentes países del mundo causaron una parálisis en la actividad económica y un colapso en la demanda de petróleo. En aquel entonces, las diferencias entre Rusia y Arabia Saudita, dos pesos pesados dentro de la OPEP+, provocaron a su vez un insólito exceso en la oferta del “oro negro”, que llegó a comercializarse en valores negativos por primera y única vez en la historia.
Desde que ambas potencias petroleras lograron llegar a un acuerdo y reducir su producción para nivelar la oferta y la demanda, las cosas se han comenzado a estabilizar en la industria petrolera.
Actualmente, Arabia Saudita, el principal país exportador de la OPEP, ha decidido disminuir voluntariamente su producción, para dar el ejemplo a las otras naciones del bloque y evitar así que se repitan los problemas del 2020.
“Con el objetivo de evitar un exceso de la oferta, decidimos fijar nuestra propia cuota durante este periodo, a una cantidad de un millón de barriles por día. Somos los guardianes de esta industria y por eso haremos un corte de producción voluntario”, detalló el ministro de Energía saudita, Abdelaziz bin Salmán.
A pesar de haber dejado por detrás el peor momento de la crisis, las grandes restricciones en el bombeo provocarán un déficit en el mercado del petróleo durante el 2021.
