Entró en vigencia el nuevo esquema de bandas cambiarias con ajuste mensual según inflación

El Banco Central implementa desde enero un sistema que actualiza las bandas de flotación del dólar basándose en la inflación de dos meses previos, mientras busca acumular reservas para estabilizar el mercado cambiario.

El 1° de enero de 2026 comenzó a regir un nuevo esquema de bandas cambiarias diseñado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), que introduce un ajuste mensual de las bandas de flotación del dólar basado en los datos de inflación publicados por el INDEC. Este mecanismo reemplaza al sistema vigente desde abril de 2025 y establece que tanto el techo como el piso de la banda se actualizarán cada mes conforme al índice de precios al consumidor correspondiente a dos meses antes (T-2). Por ejemplo, el ajuste inicial que se aplicó en enero fue del 2,5%, según la inflación de noviembre de 2025, y en febrero se revisará en función del IPC de diciembre, que se difundirá el 13 de enero.

 

El presidente del BCRA, Santiago Bausili, definió esta medida como "un aporte para la reducción de la incertidumbre" en el mercado cambiario. Así, el organismo busca establecer un marco más previsible para la evolución del tipo de cambio mayorista, limitando la intervención oficial a un rango definido por las bandas. En los días previos al inicio del nuevo esquema, se observaron operaciones del Tesoro destinadas a evitar que el dólar mayorista superara los $1.450, cerrando el último día hábil de 2025 en $1.455, por debajo del máximo permitido hasta entonces de $1.526,09.

 

Además, el Banco Central anunció que implementará una política de compra gradual de dólares, adquiriendo hasta el 5% del volumen diario negociado en el mercado de cambios. Este esfuerzo está alineado con el objetivo de acumular reservas y acompañar la remonetización de la economía impulsada por el Gobierno.

 

El nuevo esquema busca equilibrar la flexibilidad cambiaria con una estrategia gradualista para fortalecer las reservas internacionales, mientras el mercado comienza a digerir el impacto de esta actualización en el contexto económico del inicio de 2026. Analistas destacan que la medida podría reducir la volatilidad cambiaria, aunque advierten sobre la necesidad de acompañarla con políticas fiscales y monetarias coherentes para evitar presiones inflacionarias adicionales. El seguimiento mensual será clave para su efectividad.

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?