Gobierno|30 de julio de 2021

Melconián: "Para el Gobierno, la inflación es sagrada"

El economista opinó sobre las problemáticas actuales de la Argentina y no se guardó nada.

Por Simón Salas Seeber

 

En estos siete meses que van transcurridos, la inflación llegó al número planeado por el Gobierno para todo el año. La tasa prevista era del 29% y este mes la inflación acumulada ya alcanzó esa cifra.

 

Esta mañana, en diálogo con Radio Rivadavia, Carlos Melconian presentó sus opiniones de la situación actual y no se reservó nada. El ex presidente del Banco Nación, que desempeñó el cargo desde diciembre de 2015 hasta enero del 2017, sostuvo declaraciones punzantes: "Era más difícil saber cuánto iba a ser la inflación que saber si lo del 29% (tasa prevista oficialmente por el Gobierno) se iba a cumplir o no. Cuando las autoridades lanzan proyecciones que ni ellos se creen es porque va a haber problemas".

 

Inflación

Carlos buscó mostrar cuál es la otra cara de los problemas actuales: "La inflación es ángel y demonio: la mesa política ve a la inflación como un demonio, que lima los sueldos, jubilaciones y obstaculiza la actividad. Pero para el Gobierno es sagrada".

 

¿Qué significa que sea sagrada? El economista explicó que esta bendita inflación les trae "dos beneficios: en primer lugar, les licua el gasto público. Se la pasan hablando de los pobres, jubilados, clases sociales, y a los pobres los licuan con la inflación. Luego, porque les licua la deuda pública en pesos"

 

"A este Gobierno si le parás la tasa de inflación lo ponés en un problema. Los gobernantes pierden votos pero sin ella se meten en un problema fiscal y de deuda pública. Es difícil salir de esa trampa".

 

Consideró que la inflación se ve reflejada en precios muy relativos: "el 50% anual es un promedio raro, hay cosas que van hasta el 70% y cosas del 10% y 15% como las tarifas de los servicios públicos. Estas distorsiones las presiona el tiempo para que se arreglen, empujando las que están abajo hacia arriba".

 

Dólar

Al ser consultado por el precio del dólar, el ex presidente respondió que al dólar hay que dividirlo en dos: oficial y blue.

 

Comentó que, en su opinión, "el oficial no está barato a $100 si lo comparamos históricamente". Además, destacó que la lucha contra el precio del dólar oficial es "el único instrumento antiinflacionario que tienen. Fijate que la inflación le gana al oficial mes a mes. Una vez que pasen las elecciones, va a volver a seguirle el ritmo y tal vez a pasarlo".

 

El 6 de julio, Carlos había vaticinado que el dólar blue o informal iba a estar en los $200, y aprovechó para aclarar sus dichos: "El alternativo sube de acuerdo a la inflación, por eso dije que a fin de año va a llegar a $200. Si hacés la cuenta comparándola con la inflación, te da un número alrededor de $200".

 

También fue consultado por sus comentarios anteriores acerca de las elecciones, donde el economista había asegurado que estas elecciones son cruciales, llegando a afirmar que "son las más importantes desde el 83' a la fecha". Él cree que "este es un populismo diferente al resto. Los empresarios y negocios de los populismos anteriores le vendían sus asuntos a otro más caro. Hoy nadie quiere nada, la demanda está muy floja".

 

Por último, concluyó con una reflexión más amplia:

 

"Hay que encontrarle un piso a berretalandia y al costumbrismo cultural. El progreso es la antítesis de berretalandia".