La productividad laboral de Estados Unidos creció a su ritmo más rápido en dos años
Los datos revelaron que la productividad en el sector no agrícola aumentó un 4,9% anualizado en julio-septiembre, superando ampliamente las expectativas de los economistas.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
La productividad laboral de Estados Unidos creció a su ritmo más rápido en dos años durante el tercer trimestre de 2025, impulsada por inversiones significativas en tecnologías avanzadas como inteligencia artificial (IA), según datos preliminares del Departamento de Trabajo de Estados Unidos.
Los datos revelaron que la productividad en el sector no agrícola aumentó un 4,9% anualizado en julio-septiembre, superando ampliamente las expectativas de los economistas, que habían pronosticado un avance cercano al 3,0%. Este fue el mayor incremento en productividad desde hacía dos años, lo que sugiere que las empresas están produciendo más bienes y servicios por hora trabajada.
El crecimiento productivo se produce en un contexto económico fuerte: el Producto Bruto Interno (PIB) de Estados Unidos creció aproximadamente 4.3% en el mismo trimestre, la tasa más acelerada en varios periodos recientes.
Un aspecto clave del informe es la caída de los costos laborales por unidad producida, que bajaron un 1,9%, reflejando que el crecimiento de la productividad superó el incremento de los salarios. Según analistas, esa disminución de los costos laborales puede aliviar presiones inflacionarias, ya que las empresas pagan menos por cada unidad de producción, reduciendo la necesidad de trasladar aumentos de costos al consumidor.
Las empresas atribuyeron parte de este avance a la adopción masiva de IA y otras tecnologías de automatización, lo que permitió mejorar la eficiencia operativa. Economistas también observaron que la productividad avanzada podría ayudar a explicar por qué el crecimiento económico ha sido sólido incluso con una creación de empleo modesta: el aumento de la productividad permitió que la economía expandiera sin necesitar grandes incrementos en la fuerza laboral.
A pesar del entusiasmo, algunos analistas advierten que aún no está claro si este ritmo de productividad es sostenible a largo plazo, especialmente en medio de cambios tecnológicos rápidos y desafíos globales.
