La minería en Argentina crece impulsada por récords en petróleo y litio en el primer bimestre de 2026
El Indec reporta un aumento del 4,4% en la actividad minera, con saltos destacados en petróleo crudo y minerales no metalíferos, especialmente el carbonato de litio, mientras que sectores como gas natural y minerales metalíferos registran caídas.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) confirmó que la minería en Argentina mantuvo una senda positiva durante los primeros dos meses de 2026, con un incremento acumulado del 4,4% en el Índice de Producción Industrial (IPI) minero respecto al mismo periodo del año anterior. Este crecimiento se sostiene principalmente en dos sectores clave: la extracción de petróleo crudo, que mostró un aumento interanual del 16,3%, y los minerales no metalíferos, categoría que incluye el carbonato de litio, con un alza del 16,7% en el bimestre.
En contraste, otros segmentos de la minería evidenciaron retrocesos. La extracción de gas natural cayó un 4,2% y los minerales metalíferos, como oro y plata, disminuyeron un 10,4% en el acumulado anual.
La industria petrolera alcanzó niveles históricos de producción en febrero de 2026, con un crecimiento del 2,8% en el índice que combina extracción de petróleo crudo, gas natural y servicios de apoyo, respecto al mismo mes del año anterior. En los dos primeros meses, este conjunto registró un avance del 4,1%.
El motor principal fue la producción de petróleo crudo, que en febrero subió un 15,8% interanual, impulsada por el desarrollo de recursos no convencionales en la Cuenca Neuquina. La formación de Vaca Muerta incrementa su relevancia nacional, compensando la caída en cuencas convencionales de Patagonia y Cuyo.
Este desempeño récord se apoya en la expansión de infraestructura, especialmente en nuevos oleoductos que permiten sortear cuellos de botella logísticos y facilitar el transporte del crudo a refinerías y puertos exportadores. Este aumento en la oferta se da en un contexto global marcado por la volatilidad de precios ligada a conflictos geopolíticos en Medio Oriente, particularmente las tensiones relacionadas con Irán.
No obstante, el sector de servicios de apoyo para hidrocarburos mostró una tendencia contraria, con una caída del 19,7% en febrero y un acumulado negativo del 17,1% en el año. Esta disparidad refleja una mayor eficiencia operativa y estabilización en la cantidad de equipos activos, logrando mayor productividad por pozo.
El bloque de minerales no metalíferos fue el que más destacó en crecimiento. En febrero, creció un 14,3% interanual y acumuló un avance del 16,7% en el bimestre. La extracción de sal fue especialmente relevante, con un incremento mensual del 53,8% y un acumulado bimestral del 46,0%.
Dentro de esta categoría, la extracción de minerales para productos químicos aumentó un 35,7% en el bimestre, con el carbonato de litio como protagonista, que subió un 38%. La industria del litio en Argentina está en fase de maduración, con nuevas plantas iniciando producción comercial en provincias del norte.
El avance en litio se complementa con hitos de infraestructura recientes, como la australiana Galan Lithium, que completó la fase inicial de su proyecto en el Salar del Hombre Muerto. Según la Secretaría de Minería, existen 66 proyectos de litio en diversas etapas, aunque solo siete están en producción, lo que augura un crecimiento sostenido en capacidad de procesamiento y exportación.
A pesar del crecimiento en minería química y litio, otros subsectores no metalíferos vinculados a la construcción mostraron retrocesos. La extracción de rocas ornamentales cayó un 9,4% interanual en febrero, mientras que piedra caliza y yeso bajaron un 3,0%. Por otro lado, la arena común para construcción registró un fuerte aumento del 44,5% impulsada por obras de infraestructura específicas.
El sector de minerales metalíferos presentó el desempeño más débil, con una caída del 7,9% en febrero y un retroceso del 10,4% en el bimestre. La producción de plata y oro, junto con sus concentrados, disminuyó un 3,6% mensual y 11,3% en el acumulado anual. El bullón dorado o doré sufrió una contracción interanual del 22,6% en febrero, atribuida al agotamiento de yacimientos maduros y la ausencia de nuevos proyectos de gran escala para reemplazar el volumen perdido. Analistas destacan que la diversificación y la inversión en tecnología serán clave para sostener este crecimiento, mientras el país busca posicionarse como un actor estratégico en mercados globales de energía y minerales críticos para la transición energética.
