La inflación de CABA fue de 2,1% en mayo y acumula 33,1% en los últimos doce meses
Los alimentos, los alquileres, la medicina prepaga y la educación volvieron a empujar los precios. En los primeros cinco meses de 2026, el costo de vida en la Ciudad de Buenos Aires acumuló un aumento del 14%.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
La inflación en la Ciudad de Buenos Aires registró en mayo una suba de 2,1%, mostrando una leve desaceleración respecto del 2,5% de abril. Sin embargo, la dinámica de los precios continúa siendo elevada: el índice acumuló un incremento de 14% en lo que va del año y una variación interanual de 33,1%.
De acuerdo con el informe difundido por el Instituto de Estadística y Censos porteño, los principales motores del aumento mensual fueron los rubros de Alimentos y bebidas no alcohólicas, Vivienda, Salud y Educación, que en conjunto explicaron casi el 65% de la inflación de mayo.
El capítulo de Alimentos y bebidas no alcohólicas avanzó 2,8% durante el mes y fue el que más incidencia tuvo sobre el índice general. Dentro de este segmento se destacaron los fuertes aumentos en verduras, tubérculos y legumbres, que saltaron 14,5%, acompañados por las subas en lácteos y huevos (3,7%) y en panificados (2,6%). En contrapartida, las frutas mostraron una caída de 3,4%, lo que ayudó a moderar parcialmente el impacto sobre el bolsillo.
Por su parte, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó 2,2%. La suba estuvo impulsada principalmente por los alquileres, las expensas y los ajustes en las tarifas de agua. Este rubro sigue siendo uno de los más sensibles para los hogares porteños y acumula una variación interanual de 37,5%.
En el área de Salud, los precios treparon 3%, con incidencia directa de los nuevos ajustes en las cuotas de medicina prepaga. También Educación registró un incremento de 3,1%, impulsado por las actualizaciones en los aranceles de colegios y establecimientos de enseñanza formal.
Entre los servicios que continúan mostrando mayor presión inflacionaria aparece el transporte, que acumula una suba interanual de 47%, mientras que seguros y servicios financieros avanzan 46,2% en comparación con mayo del año pasado.
El informe también revela que los servicios volvieron a aumentar por encima de los bienes. Durante mayo, los bienes subieron 2%, mientras que los servicios lo hicieron 2,2%. En términos interanuales, la diferencia es todavía más marcada: los bienes acumulan una variación de 27,9%, frente al 36,2% de los servicios.
Otro dato relevante es el comportamiento de la inflación núcleo, que avanzó 2,1% en mayo y mantiene una variación interanual de 32,1%. Esto sugiere que, más allá de factores estacionales o regulados, la inercia inflacionaria continúa presente en buena parte de la economía.
Un proceso de desaceleración que todavía no termina de consolidarse
Si bien el dato de mayo muestra una inflación menor a la observada durante buena parte de 2024 y principios de 2025, los registros actuales todavía se encuentran lejos de niveles compatibles con una estabilidad sostenida. La persistencia de aumentos en servicios esenciales como vivienda, salud y educación indica que gran parte de la presión inflacionaria se trasladó desde los bienes hacia sectores menos expuestos a la competencia y más vinculados a costos regulados o contractuales.
De cara a los próximos meses, el desafío para el Gobierno será evitar que los ajustes tarifarios, las actualizaciones de contratos y las recomposiciones salariales mantengan viva la inercia inflacionaria. Aunque la tasa mensual se ubica en niveles considerablemente inferiores a los observados tras la crisis de fines de 2023, una inflación superior al 2% mensual sigue representando un ritmo anualizado elevado, lo que obliga a mantener la atención sobre la evolución de precios y el poder adquisitivo de los hogares.
