La industria textil argentina cae 26% y pierde más de 19.000 empleos en dos años

El sector opera al 35% de su capacidad y enfrenta una fuerte competencia importadora, aunque las exportaciones crecieron 203% en volumen en enero de 2026.

La industria textil argentina atraviesa una caída interanual del 25,7% según el último informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA). El sector opera actualmente al 35% de su capacidad instalada, una de las cifras más bajas dentro de la industria nacional, apenas por encima del sector automotriz. Esta situación ha provocado la pérdida de más de 19.000 empleos en los últimos dos años.

 

En 2025, la actividad textil registró una baja acumulada del 7,8%, mientras que la industria en general creció un 1,6%. Los segmentos más afectados fueron los tejidos y el acabado de productos textiles, así como los hilados de algodón, que sufrieron caídas superiores al 30% en comparación con el año anterior. La preparación de fibras textiles también experimentó un deterioro significativo, contribuyendo a la baja general del sector.

 

En diciembre de 2025, el nivel de operación del sector textil fue 7,9 puntos porcentuales inferior al de diciembre del año anterior, aunque mostró una leve mejora de 6 puntos respecto a noviembre. En contraste, la industria en su conjunto operó al 53,8% de su capacidad.

 

El mercado laboral refleja un continuo deterioro: en noviembre de 2025, el sector textil, confecciones, cuero y calzado contaba con 102.000 puestos formales, lo que representa una caída de 11.000 empleos respecto a noviembre de 2024. Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada supera los 19.000 puestos, con descensos interanuales sostenidos desde febrero de 2024.

 

En enero de 2026, el índice de precios al consumidor para prendas de vestir, cuero y calzado bajó un 0,5% mensual, siendo el sector con la menor suba de precios de toda la economía, mientras que el nivel general de inflación fue del 2,8%. En términos interanuales, el alza fue del 15,6%, aproximadamente la mitad de la inflación general del 32,4%. El índice mayorista textil creció 17,7% interanual, casi 10 puntos por debajo del promedio industrial.

 

En enero de 2026, las importaciones totales de productos textiles sumaron 16.582 toneladas por un valor de 39 millones de dólares, con caídas del 31% en volumen y 40% en valor respecto a enero de 2025. Sin embargo, las importaciones de prendas de vestir aumentaron un 129% en cantidad y un 91% en valor, con China como principal proveedor, dominando las principales posiciones arancelarias tanto en prendas de punto como en tejidos planos.

 

En contraste, las exportaciones del sector mostraron un crecimiento: en enero de 2026 se exportaron 1.237 toneladas por 3 millones de dólares, lo que representa un aumento del 203% en volumen y del 72% en valor respecto al mismo mes del año anterior. Este crecimiento se debe principalmente a los tejidos de punto, que multiplicaron por catorce su volumen y por diez su valor. Otras categorías como materias primas, hilados, tejidos planos y prendas también tuvieron incrementos, aunque más moderados.

 

A pesar del aumento en exportaciones, la fuerte competencia de prendas importadas, principalmente desde China, y la baja capacidad operativa mantienen al sector en una situación crítica, con perspectivas de recuperación limitadas a corto plazo. Los empresarios reclaman medidas urgentes para frenar la importación masiva y promover el consumo local. El Gobierno analiza posibles incentivos, pero el sector advierte que sin políticas claras la recuperación será lenta y la crisis podría profundizarse.

 

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