JP Morgan pone condiciones: qué necesita la Argentina para volver a ser mercado emergente
El banco ve mejoras en la economía, pero advierte que todavía faltan cambios clave para atraer inversiones y recuperar el estatus internacional
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
La Argentina tiene por delante tres desafíos centrales si quiere volver a ser considerada un mercado emergente: levantar los controles de capital, ordenar un esquema cambiario más previsible y asegurar reglas claras y estables para los inversores. Ese es el diagnóstico que plantea JP Morgan en la sexta edición de su Manual del País, donde reconoce avances, pero deja en claro que todavía falta para dar el salto.
El informe dibuja un panorama más alentador de cara a 2026, en un contexto donde las reformas empiezan a pesar más y la inversión gana protagonismo. Tras las elecciones legislativas de 2025, el banco observa un escenario político más definido y un respaldo más sólido al rumbo económico del Gobierno.
Según el documento, el resultado electoral fortaleció la posición del oficialismo en el Congreso, lo que ayudó a bajar la incertidumbre política y facilitó la aprobación de medidas clave. Entre ellas, menciona el presupuesto 2026, la Ley de Presunción de Inocencia Fiscal y cambios laborales orientados a reducir costos y promover el empleo formal.
En el plano financiero, JP Morgan destaca una mejora clara en la percepción de riesgo. El riesgo país cayó fuerte desde los niveles cercanos a los 2.700 puntos en 2023 hasta ubicarse alrededor de los 600, mientras que el tipo de cambio mostró mayor estabilidad después de las elecciones.
En ese contexto, las acciones locales aparecen como las que tienen más margen para recuperarse. Según el informe, hoy están baratas en términos relativos, a diferencia de los bonos, que ya cotizan en niveles más altos, entre 70 y 80 centavos por dólar.
El gran disparador para cambiar este panorama sería una reclasificación por parte de MSCI. De concretarse, podría generar un ingreso automático de unos 2.300 millones de dólares hacia el mercado accionario local, a través de fondos indexados y ETFs.
Ese flujo no solo implicaría más dinero, sino también un cambio en la mirada sobre el país. Una mejora en la categoría podría atraer inversiones adicionales y darle mayor profundidad al mercado financiero argentino.
De todos modos, el impacto no sería uniforme. JP Morgan señala que los principales beneficiados serían un grupo acotado de empresas con mayor volumen y liquidez, como YPF, Grupo Financiero Galicia, Banco Macro, Vista Energy, Transportadora de Gas del Sur y Pampa Energía.
Más allá de los números, el banco pone el foco en cuestiones estructurales. La decisión de MSCI no depende solo de variables económicas, sino también de factores como la facilidad para operar en el mercado, la transparencia regulatoria y el acceso a la información para inversores internacionales.
En paralelo, la consistencia política aparece como un punto decisivo. Para avanzar en una reclasificación, el país necesita mostrar continuidad en las reformas más allá de los ciclos electorales, con la mirada puesta en las presidenciales de 2027 como una prueba clave.
Si el rumbo se sostiene y MSCI inicia el proceso de evaluación durante 2026, el escenario base que maneja JP Morgan es que la Argentina podría recuperar la categoría de mercado emergente entre 2027 y 2028.
En síntesis, el camino está trazado pero no está asegurado. Hay señales positivas y avances concretos, pero el salto definitivo depende de ordenar cuestiones de fondo que vienen demoradas hace años. El mercado, por ahora, sigue esperando esas definiciones.
