Inflación porteña: marzo cerró con un 3% y los servicios volvieron a empujar los precios

El IPC de la Ciudad de Buenos Aires mostró una leve desaceleración interanual, pero sigue alto: acumuló 8,9% en el primer trimestre y 32,1% en los últimos doce meses. Educación, transporte y vivienda, entre los rubros que más presionaron.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 3 horas

La inflación en la Ciudad de Buenos Aires volvió a moverse en niveles elevados durante marzo. Según el informe oficial, el Índice de Precios al Consumidor porteño (IPCBA) subió un 3,0% en el mes, acumulando un 8,9% en lo que va del año y un 32,1% en la comparación interanual.

 

Si bien el dato anual mostró una leve baja respecto del mes anterior, el ritmo de aumento de los precios sigue siendo significativo, especialmente en los servicios, que volvieron a crecer por encima de los bienes.

 

Uno de los puntos más claros del informe es la diferencia entre bienes y servicios. Mientras los bienes subieron 2,8% en marzo, los servicios lo hicieron un 3,1%, consolidando una tendencia que ya se viene viendo hace meses.

 

En términos interanuales, la brecha es todavía más marcada: los servicios avanzaron 35,9%, contra un 26,0% de los bienes. Esto refleja el impacto de ajustes en tarifas, educación y salud, que siguen corriendo por encima del promedio.

 

Dónde pegó más fuerte

 

El aumento de marzo no fue uniforme. Hubo cinco rubros que explicaron casi el 80% de la suba general: vivienda, transporte, alimentos, educación y salud.

 

Vivienda y servicios básicos subieron 3,2%, impulsados por alquileres, expensas y tarifas de luz y agua.
Transporte pegó un salto del 6,0%, con impacto de combustibles y boleto de colectivo.
Alimentos y bebidas aumentaron 2,6%, con fuerte incidencia de la carne (6,3%).
Educación trepó 8,6%, típico de marzo por actualización de cuotas.
Salud subió 2,4%, principalmente por prepagas.

 

En contrapartida, algunos precios estacionales jugaron a la baja: frutas, verduras y turismo ayudaron a contener parcialmente el índice. Pero esto es netamente estacional.

 

Otro dato relevante es el comportamiento de los precios regulados, que aumentaron 6,5% en el mes, muy por encima del promedio. Esto incluye tarifas, transporte y educación.

 

Por su parte, la inflación núcleo —que excluye factores estacionales y regulados— avanzó 2,7%, mostrando que la inercia inflacionaria sigue presente, aunque sin acelerarse fuerte.

 

En la práctica, los números se sienten en la vida cotidiana. Algunos precios relevados en el informe lo reflejan con claridad: el kilo de asado ronda los $19.000, el litro de nafta premium supera los $2.000 y una cuota de gimnasio promedio ya está cerca de los $49.000.

 

Con estos datos, el arranque de 2026 confirma que la inflación sigue siendo uno de los principales desafíos económicos. Aunque hay señales de cierta moderación en la comparación anual, el ritmo mensual todavía se mantiene en niveles que impactan de lleno en el poder adquisitivo.

 

El foco ahora está en ver si en los próximos meses se consolida una desaceleración más clara o si los ajustes en tarifas y servicios siguen marcando el pulso de los precios en la Ciudad.

 

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