Inflación en debate: el FMI pidió explicaciones y el cambio de índice seguirá en pausa

La salida de Lavagna del INDEC y la decisión de frenar el nuevo índice de inflación encendieron alertas. El Fondo preguntó, el Gobierno minimizó y el dato de enero sale en medio de la polémica.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

El cortocircuito por la medición de la inflación está lejos de cerrarse. Aunque el Gobierno intentó bajarle el tono a la decisión de frenar el nuevo Índice de Precios al Consumidor tras la salida de Marco Lavagna del INDEC y su reemplazo por Pedro Lines, el tema apareció con fuerza en la agenda del Fondo Monetario. En las reuniones que mantuvo desde el jueves con el equipo económico en Buenos Aires, la misión del FMI pidió explicaciones y quiso saber qué pasó y qué piensa hacer Economía de ahora en más.

 

Según reconstrucciones de las conversaciones, las preguntas fueron directas: por qué se dio marcha atrás con el nuevo IPC y qué va a pasar con la actualización justo cuando faltan horas para que se conozca el dato de inflación de enero, que este martes debía salir ya con la nueva metodología. En su último informe, el propio staff del Fondo había anticipado que el índice actualizado se publicaría hacia fines de 2025 y dejaba abierta la discusión sobre el momento exacto.

 

Mientras tanto, desde el FMI evitaron hacer ruido público. La titular del organismo, Kristalina Georgieva, destacó el “buen intercambio” que mantuvo con Federico Sturzenegger en Arabia Saudita, pero no dijo una palabra sobre la misión que estuvo en Buenos Aires revisando el programa. Sturzenegger participa hasta el lunes de un foro de economías emergentes organizado por el gobierno saudí junto al Fondo.

 

La visita del Fondo está ligada a la segunda revisión del acuerdo con la Argentina, clave para destrabar un desembolso de US$ 1.000 millones. En el entorno de Luis Caputo confiaban en que el FMI no iba a objetar la decisión de frenar el nuevo IPC. Sin embargo, los técnicos habrían sugerido una salida intermedia: publicar durante un año el índice viejo y el nuevo en paralelo y recién después dejar uno solo. Según fuentes que siguen de cerca el diálogo con Washington, esa recomendación no fue tomada y quedará asentada como una diferencia en el informe que el Fondo eleve cuando regrese a su sede.

Caputo salió a poner paños fríos. Dijo que la salida de Lavagna fue en buenos términos, negó presiones del Fondo y aseguró que la inflación de enero estaría en línea con el 2,8% de diciembre. Incluso sostuvo que, según le comentaron tanto Lavagna como Lines, el nuevo índice daría resultados similares o más bajos.

 

El trasfondo no es menor. El IPC actual se calcula con una canasta de consumo que tiene casi 20 años. Lavagna venía trabajando desde 2022 en su actualización, con asistencia técnica del FMI. Pero hace pocos días el Banco Central advirtió que en el primer trimestre podría haber más presión inflacionaria por factores estacionales, ajustes de tarifas y cambios metodológicos, una combinación que terminó de enfriar la decisión.

 

Más allá del número puntual, lo que está en juego es la credibilidad del indicador. En un contexto donde la inflación sigue siendo el termómetro central de la economía, cualquier duda sobre cómo se mide termina impactando en la confianza, tanto hacia adentro como hacia afuera del país. Y esa es una señal que el Gobierno, el FMI y los mercados miran con lupa.

 

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