El Gobierno reglamentó la ley de Inocencia Fiscal y cambia las reglas del control impositivo

Con un nuevo régimen de Ganancias, el Ejecutivo busca que los ahorros no declarados entren al sistema sin mirar el pasado patrimonial. Menos fiscalización retroactiva y más foco en lo que se declara y paga desde ahora.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

El Gobierno nacional reglamentó este lunes la ley de Inocencia Fiscal, aprobada en diciembre, y activó un esquema tributario que apunta a tentar a quienes guardan ahorros fuera del circuito formal —los clásicos “dólares del colchón”— para que los blanqueen sin temor a revisiones del pasado. La clave: el fisco deja de mirar cómo creció el patrimonio y se concentra únicamente en lo que el contribuyente declare y pague de acá en adelante.

 

La medida quedó oficializada a través del Decreto 93/2026, publicado en el Boletín Oficial, que puso en funcionamiento el Régimen Simplificado de Ganancias (RSG) y redefinió el alcance de los controles de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Desde ahora, el organismo solo podrá fiscalizar los ingresos informados y las deducciones permitidas, dejando afuera del radar la evolución patrimonial, los gastos personales y los movimientos bancarios.

 

Según la lectura oficial, el nuevo sistema rompe con la lógica de sospecha permanente. Si el contribuyente presenta su declaración y paga en tiempo y forma, se activa una especie de “cerrojo fiscal” que bloquea cualquier revisión administrativa o penal de los períodos anteriores.

 

A quiénes alcanza y cómo funciona

 

El Régimen Simplificado de Ganancias es optativo y está pensado para personas humanas con ingresos anuales de hasta $1.000 millones y un patrimonio que no supere los $10.000 millones, medidos año por año en los últimos tres ejercicios. Quedan afuera los grandes contribuyentes, un grupo que ronda las 900 personas.

 

Dentro del régimen, la ARCA ofrecerá una declaración jurada ya armada, que el contribuyente puede aceptar tal como está o modificar. Una vez abonado el impuesto, rige la presunción de que la información es correcta y el fisco no puede volver sobre esos años, salvo que aparezca una diferencia grosera.

 

La norma considera “discrepancia relevante” cuando la diferencia supera el 15% del impuesto, se cruzan los límites del Régimen Penal Tributario o se detectan facturas truchas, sin importar el monto. En todos los casos, será el Estado el que deba probar la irregularidad.

 

Qué pasa con los dólares no declarados

 

El decreto también aclaró cómo podrán usarse los ahorros en negro. Para operar dentro del régimen, el dinero deberá pasar por el sistema financiero, ya sea al inicio o al final de la operación. Puede depositarse en la cuenta del contribuyente o transferirse directo al vendedor.

 

Se mantiene la excepción para la compra de inmuebles, que podrá seguir haciéndose en efectivo. Además, se elevaron los umbrales de información bancaria: los movimientos de hasta $10 millones por mes no se reportarán automáticamente a la ARCA.

 

Desde el Ministerio de Economía aseguran que el objetivo es destrabar el uso de ahorros guardados fuera del sistema y mover la economía. Calculan que todavía hay unos USD 170.000 millones fuera del circuito formal.

 

La reglamentación también metió mano en el esquema de sanciones. Las multas de la Ley de Procedimiento Fiscal se actualizaron fuerte —un 100.000%—, pero cambió la forma de aplicarlas: primero deberá haber un aviso previo, con entre 10 y 15 días hábiles para ponerse al día antes de una intimación formal.

 

La ARCA, además, podrá graduar las sanciones según la gravedad del incumplimiento, con un trato más flexible para las pymes y la chance de reducir la multa a la mitad si se regulariza dentro del plazo.

 

En el plano penal, se elevaron los montos a partir de los cuales hay delito: la evasión simple pasó a $100 millones y la agravada a $1.000 millones. Para los contribuyentes cumplidores, el plazo de prescripción bajó de cinco a tres años, y se habilitó una vía de regularización voluntaria que permite cerrar la causa penal pagando el impuesto, los intereses y una multa extra.

 

Monotributistas y lo que viene

 

Desde la ARCA advirtieron que los monotributistas que quieran ingresar dólares al sistema deberán pasarse antes al Régimen Simplificado de Ganancias; de lo contrario, quedarán bajo la lupa. En el organismo creen que muchos optarán por regularizarse.

 

La reglamentación llega después de varias semanas de tironeos con bancos y otros actores obligados a informar operaciones, que pedían reglas más claras. En los próximos días, la ARCA planea sacar resoluciones complementarias para ajustar la operatoria fina.

 

Con este nuevo esquema, el Gobierno busca que el blanqueo deje de ser una herramienta excepcional y se transforme en algo permanente. La apuesta es clara: menos persecución hacia atrás y más incentivo para declarar y pagar desde ahora.

 

En la Casa Rosada confían en que el cambio de enfoque ayude a recomponer la relación entre el Estado y los contribuyentes, especialmente con la clase media y los pequeños ahorristas. El desafío, admiten, será sostener la confianza en el tiempo y evitar que el sistema vuelva a girar hacia controles retroactivos.
 

 

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