Expectativa inflacionaria: el Tesoro busca captar pesos con nuevos bonos duales CER y TAMAR

Tras el 2,1% registrado en la Ciudad de Buenos Aires, el mercado aguarda el dato nacional del INDEC. Finanzas licitará títulos con vencimientos hasta 2030, apostando a estirar los plazos y brindar una cobertura integral al inversor local.

El reciente dato de inflación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), que marcó un 2,1%, ha encendido el debate de cara al próximo anuncio del INDEC a nivel nacional. La incógnita del mercado financiero argentino radica en si el índice de precios continuará su sendero de desaceleración o si habrá un repunte inflacionario, un factor macroeconómico que hoy define la estrategia de carteras y la eterna pregunta: ¿qué hacer con los pesos?.

 

Ante este escenario de expectativas cruzadas, el Gobierno anunció una nueva licitación del Tesoro con un menú de instrumentos diseñado para tentar a los inversores y darles certidumbre. La principal novedad de la semana es la introducción de títulos "duales" que combinan el ajuste por inflación (Bonos CER) y la tasa TAMAR. Esta última está directamente atada al rendimiento de los plazos fijos mayoristas (aquellos superiores a los 1.000 millones de pesos), lo que garantiza una tasa de referencia de carácter institucional y mucho menos susceptible a la manipulación del mercado.

 

Estos nuevos bonos le pagarán al tenedor el mejor rendimiento entre ambas variables. De esta forma, el inversor cuenta con un reaseguro doble: si la inflación se dispara, el capital queda resguardado por el CER; si, por el contrario, el Banco Central propicia una suba en la tasa de interés de los plazos fijos, se capitaliza esa ganancia a través del componente TAMAR.

 

En la actualidad, el tramo corto de la curva CER se encuentra operando con rendimientos muy negativos, lo que disuadía a los operadores de entrar en ese segmento, optando preferentemente por alternativas como las Lecaps, los títulos TAMAR puros o posiciones sintéticas con bonos Dólar Linked. Paralelamente, la Secretaría de Finanzas avanza con un objetivo claro de reestructuración de pasivos: estirar la curva de vencimientos hacia los años 2027, 2028, 2029 y 2030. Esta estrategia financiera, que incluye además canjes de bonos duales anteriores y títulos CER, le permite al Ejecutivo despejar el horizonte de compromisos de cara a las próximas contiendas electorales y a un eventual nuevo mandato.

 

En el segmento de la deuda en moneda dura (hard dollar), la licitación también trae cambios de gestión técnica: se dejará de ofrecer periódicamente el título con vencimiento en 2027, concentrando la emisión exclusivamente en el bono a 2028. Todo este rearmado ocurre en la antesala de una fecha sensible para el mercado de bonos: el 9 de julio, momento en el cual se afrontarán los pagos de cupones de los soberanos.

 

Por último, el mercado local no descuida el frente externo. La semana próxima la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) brindará su esperado anuncio de política monetaria. En Wall Street los precios ya reflejan la posibilidad de una suba de 25 puntos básicos para el mes de octubre, un giro que implicaría un cambio total de escenario para los mercados emergentes. A su vez, a nivel corporativo, el mundo financiero sigue con fuerte expectativa la inminente salida a bolsa (IPO) de SpaceX, un hito que promete reconfigurar las valuaciones del sector tecnológico y aeroespacial a escala global.

 

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