El Gobierno afirma que la pobreza infantil bajó a 42%, casi 30 puntos menos desde 2023
Según datos oficiales difundidos por el Ejecutivo, la pobreza infantil descendió de casi 70% a 42% en dos años, con respaldo del INDEC y UNICEF, aunque persisten desafíos estructurales.
El Gobierno, bajo la administración de Javier Milei, informó que la pobreza infantil en Argentina descendió a 42%. Esto representa una caída cercana a 30 puntos porcentuales desde finales de 2023, cuando afectaba a casi 7 de cada 10 niños, según mediciones oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Desde el Ministerio de Capital Humano, encabezado por Sandra Pettovello, destacaron que esta reducción evidencia un “cambio real” en un corto período, vinculado a políticas públicas orientadas a revertir una crisis que afectaba a millones de menores. El ministerio subrayó que la metodología del INDEC es la herramienta más transparente y representativa para el diseño de políticas sociales.
En un comunicado publicado en la red social X, el Gobierno sostuvo: “Sigue siendo un número alto, pero es un cambio real, y es en la dirección correcta”. Además, resaltaron que la utilización de datos comprobables permitió “dejar de improvisar” y “priorizar a quienes más lo necesitan”.
A fines de 2023, casi el 70% de los niños vivía bajo esa condición, mientras que actualmente son cerca del 40%. En dos años, se logró una reducción que impacta a millones de chicos.
El Ejecutivo también afirmó que estos datos cuentan con el aval de UNICEF, descrito como un organismo que “valida y acompaña las políticas de niñez”. Por otro lado, rechazaron mediciones alternativas como las del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), que estimaba la pobreza infantil en un 53,6% en 2025 y la indigencia en un 10,7%. Según el Gobierno, las diferencias se deben a metodologías y periodos de corte distintos, reforzando que los datos del INDEC reflejan avances concretos.
“Detrás de cada punto que baja, hay chicos con más oportunidades”, concluyó el mensaje oficial, que planteó como desafío “sostener ese camino y hacerlo estructural”. Sin embargo, un análisis reciente de la UCA indicó que cerca del 60% de los niños, niñas y adolescentes argentinos vive en situación de pobreza durante 2025, y alertó que aproximadamente un 30% no se alimenta regularmente. Aunque se observa una baja en los últimos dos años, las desigualdades y privaciones siguen siendo profundas.
La Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) de la UCA señaló que la pobreza infantil alcanzó el 53,6% en 2025 y la indigencia el 10,7%. A pesar de que el informe reconoció que “trae alivio” la mejora registrada, advirtió que no debe confundirse una recuperación coyuntural con la solución a un problema estructural.
En este contexto, la asistencia alimentaria alcanzó un récord del 64,8%, impulsada en parte por la implementación de la Tarjeta Alimentar en 2020. La serie histórica de pobreza e indigencia muestra una tendencia creciente a largo plazo, con picos en crisis y descensos breves en períodos de recuperación. Especialistas coinciden en que, si bien la mejora es significativa, es fundamental consolidar políticas integrales para erradicar la pobreza estructural y garantizar el acceso a educación, salud y nutrición para todos los niños a largo plazo.
