Endeudamiento familiar en Argentina supera los $39 billones con aumento de mora en 2026

El crédito bancario creció y alcanzó a más del 55% de los hogares, pero también se cuadruplicó la morosidad en un año, reflejando tensiones en la capacidad de pago de las familias.

Las familias argentinas enfrentan un nivel de endeudamiento que supera los $39 billones, según un análisis realizado por la consultora Focus Market. Este informe desglosa la deuda en bancaria y no bancaria, y examina la evolución de la mora en los productos financieros durante 2025 y el inicio de 2026.

 

Del total adeudado, $32,1 billones corresponden a créditos bancarios, mientras que $6,9 billones corresponden a deudas no bancarias. El promedio de deuda por hogar con créditos formales es de $5.702.809, lo que equivale a más de tres salarios promedio del sector registrado, mientras que la deuda no bancaria promedio alcanza los $1.149.431 por hogar.

 

El análisis, basado en datos de 2.670 hogares y complementado con la Encuesta Permanente de Hogares y estadísticas oficiales del Banco Central, muestra una transformación en el acceso y tipo de financiamiento. En 2023, el 41,3% de los hogares tenía deuda bancaria y el 82,6% deuda no bancaria. Para 2026, la proporción con deuda bancaria aumentó al 55,1%, mientras que la deuda no bancaria bajó al 59%, reduciendo considerablemente la brecha entre ambos tipos de crédito.

 

El Banco Central informó que el stock de préstamos al sector privado alcanzó el 13,6% del PBI en enero de 2026, duplicando el 5,2% registrado en diciembre de 2023. Este crecimiento se atribuye principalmente a una mayor disponibilidad de crédito para los hogares, impulsada por una menor absorción estatal de recursos, una desaceleración de la inflación y una mayor previsibilidad económica.

 

Damián Di Pace, director de Focus Market, explicó que "el principal factor detrás de esta expansión es la menor absorción de recursos por parte del Estado, lo que liberó capacidad prestable del sistema financiero hacia el sector privado". Además, destacó que "una parte de las familias que antes recurrían a prestamistas informales ahora encuentran en el banco una alternativa viable".

 

En cuanto a los montos, la deuda bancaria promedio por hogar pasó de $377.664 en 2023 a $5.702.809 en 2026, un crecimiento significativo que refleja el mayor acceso y volumen de crédito en los últimos años.

 

Sin embargo, este crecimiento del crédito estuvo acompañado por un fuerte aumento en la morosidad. El informe indica que el ratio de mora se cuadruplicó, pasando del 2,7% en enero de 2025 al 10,6% en enero de 2026. Este deterioro afectó a todos los productos financieros, aunque con variaciones importantes.

 

Los préstamos personales registraron la mayor suba en mora, con un aumento del 3,5% al 13,2%, mientras que las tarjetas de crédito incrementaron su morosidad del 2% al 11%. Por su parte, los créditos hipotecarios se mantuvieron estables cerca del 1%, reflejando un compromiso de pago más sólido cuando existe garantía real. La categoría "otros préstamos", que incluye créditos de menor monto y mayor informalidad, experimentó un salto alarmante de 10,7% a 31,9% en mora.

 

Este escenario revela que una proporción creciente de hogares con crédito formal enfrenta dificultades para cumplir sus obligaciones, en un contexto donde los salarios reales aún están rezagados y el costo de vida ejerce presión sobre los presupuestos familiares.

 

En el segmento de deuda no bancaria, que comprende préstamos entre familiares, cuotas escolares impagas, impuestos atrasados, expensas y financiamiento en comercios, se registraron cambios en la composición y volumen. A comienzos de 2026, esta deuda involucraba a 6.038.564 hogares (59% del total), con un stock promedio de $1.116.013 por hogar y un total acumulado de $6,7 billones.

 

Los préstamos personales fuera del sistema bancario representaron el 46,6% del total de deuda no bancaria, seguidos por impuestos impagos (20,8%) y préstamos entre familiares o amigos (15,9%). La proporción de deuda entre conocidos disminuyó notablemente, pasando del 35,4% en 2025 a menos del 16% en 2026, lo que sugiere una menor dependencia de la solidaridad cercana o una migración hacia otras formas de crédito.

 

Al mismo tiempo, se observó un aumento en la deuda vinculada a obligaciones básicas: el no pago de expensas subió del 1,4% al 4,9%, las cuotas educativas del 0,7% al 3,1% y los servicios del 2,3% al 5,4%. Estas tendencias reflejan un repunte en las dificultades para cubrir gastos cotidianos, a pesar de mejoras previas durante 2023-2025.

 

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