El agro proyecta superar los USD 35.000 millones en 2026 pese a costos más altos
La Bolsa de Comercio de Rosario estima que el sector agroindustrial argentino alcanzará USD 35.375 millones en liquidación de divisas durante 2026, impulsado por una cosecha récord de maíz y mejores precios internacionales, aunque la suba de insumos presionará la rentabilidad.
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) actualizó sus previsiones para el sector agroindustrial argentino, estimando que en 2026 la liquidación de divisas superará los USD 35.375 millones, un incremento de aproximadamente USD 850 millones respecto a cálculos anteriores. Este crecimiento se sostiene en una cosecha récord de maíz y mejores precios internacionales.
El informe de la BCR señala que entre abril y diciembre de 2026 se espera un ingreso de USD 29.600 millones por exportaciones agroindustriales. Donde el complejo sojero aporte USD 16.500 millones, el maíz USD 7.500 millones, y el trigo USD 2.200 millones, entre otros cultivos.
No obstante, el panorama global marcado por tensiones geopolíticas, especialmente la guerra en Medio Oriente, ha provocado un fuerte aumento en los costos de producción. El alza en el precio del petróleo ha encarecido insumos clave como los combustibles y fertilizantes, con incrementos en productos como la urea, lo que limita la mejora en la rentabilidad del sector. En este contexto, asociaciones agropecuarias locales ya expresaron preocupación por el impacto que las tensiones internacionales tienen en el campo argentino.
La campaña 2025/26 de maíz se perfila como histórica en Argentina. La superficie sembrada se expandirá a 10,2 millones de hectáreas, muy por encima del promedio quinquenal y del ciclo anterior. Se prevé una cosecha de 67 millones de toneladas, superando ampliamente las cifras previas, y un rendimiento promedio de 78,8 quintales por hectárea.
La oferta total de maíz alcanzaría 73,7 millones de toneladas, con un stock inicial de 6,7 millones de toneladas, duplicando el promedio reciente. Se estima un consumo interno de 20,2 millones de toneladas y exportaciones récord de 43 millones de toneladas, cifra que podría ajustarse según la producción y exportación de competidores como Estados Unidos y Brasil.
La dinámica de liquidación de divisas del agro muestra que en 2025 se alcanzaron USD 31.330 millones, un 25% más que en 2024, impulsado en parte por la eliminación temporal de retenciones que adelantó exportaciones, efecto que se fue diluyendo en 2026. El pico mensual de liquidación en septiembre de 2025 superó los USD 7.000 millones, seguido de una caída en los meses posteriores hasta equilibrarse en marzo de 2026, según la BCR.
El historial de la liquidación anual muestra fluctuaciones importantes desde 2011, con picos en 2021 y 2022, y caídas vinculadas a sequías, pandemias y conflictos internacionales. Para 2026, la proyección se mantiene elevada, aunque ligeramente inferior a 2025. En el primer trimestre de 2026, la producción agropecuaria ya aportó más de USD 7.000 millones, fortaleciendo la oferta cambiaria y la apreciación del peso argentino.
El stock final para la campaña 2025/26 se calcula en 10,4 millones de toneladas. Lo que representa prácticamente el doble del promedio reciente, con un ratio stock/consumo interno que crece al 16%, reflejando mayor disponibilidad frente a la demanda doméstica.
La demanda total, sumando consumo interno y exportaciones, llegaría a 63,2 millones de toneladas. Esto consolida un flujo de divisas estable y elevado durante todo el año, con el maíz como motor principal del crecimiento exportador.
Este escenario se desarrolla en un contexto internacional complejo, donde la búsqueda de proveedores confiables y alejados de zonas de conflicto aumenta la relevancia de Argentina como exportador agroalimentario. Sin embargo, el incremento en los costos de insumos amenaza la rentabilidad del sector, generando incertidumbre entre los productores.
Los productores piden políticas que mitiguen el impacto de los insumos y fomenten la inversión. Mientras tanto, el sector apuesta a mantener la competitividad y aprovechar la demanda global para sostener su crecimiento en los próximos años.
