Desencuentros en el oficialismo

Por Vittorio Scilipoti

Asesor financiero corporativo en Bull Market Brokers

 

Ayer, 24 de Marzo, día de la memoria, verdad y justicia Cristina volvió a reaparecer con un acto público, el único que se hizo desde el oficialismo, y volvió a alentar los fantasmas que tanto se esfuerza Martin Guzmán para disipar.

 

El hecho tiene dos aristas, primero la más política de las dos: el apoyo a Sergio Berni luego del “altercado” con los número uno y dos de justicia de nación, y en un segundo plano, pero no con menor importancia, el hecho de que la locutora oficial la llama lisa y llanamente presidenta. Esto marca que las rispideces políticas van más allá del aspecto económico, y nos hace pensar a los inversores que Cristina parece ir ganando poder. El sólo hecho de pensar que se puede acercar a la economía, que por ahora parece liderar Alberto con Guzmán a la cabeza, nos da escalofríos.

 

Volviendo a lo que nos compete, Cristina ayer tuvo la desafortunada idea de predicar la frase: “No podemos pagar la deuda, no tenemos plata”. Pánico. Mientras Guzmán trabaja lentamente los apoyos en el exterior, reuniéndose con diputados de EE.UU, el FMI, fondos de pensión, etc.; le llega este fuego amigo que no debería existir bajo ningún concepto. Además en el mismo momento Alberto Fernández, vía Zoom con el Banco Mundial, afirma que vamos a honrar nuestras deudas. Entonces, ¿Para qué estamos? ¿Para negociar o para romper?

 

Todo parece indicar que nos encaminamos a un arreglo con el FMI y con organismos multilaterales para 2022, quizá, con suerte, fines de 2021, más que nada ahora que se confirmó la ampliación de los derechos especiales de giro (DEG) por 4.300 MM usd, con los que Argentina probablemente cubra la cuota de este año y lo utilice para llegar mejor parado a la negociación del año próximo.

 

En mi opinión, es una especie de estrategia del policía malo y el bueno. Guzmán muestra la mejor predisposición para la negociación, mientras que desde el kirchnerismo más duro tratan de mostrarse más intransigentes, como hace 15 días, que el Subsecretario de energía dijo que los aumentos iban a ser sensiblemente menores que la inflación, desautorizando al ministro de economía.

 

Este juego probablemente se siga repitiendo durante toda la negociación, lo que debería tener en cuenta el gobierno es que no le conviene desdibujar la autoridad de Guzmán en detrimento del kirchnerismo, porque realmente los mercados le tienen miedo, entonces no deberían ser desmedidas este tipo de críticas; sí tironear como en cualquier negociación, pero no ser desmedidos, porque realmente pensar en un arreglo con plazo mayor a 10 o 15 años y gracia de 5, logrando negociar una baja más moderada del déficit fiscal, es algo que parece esotérico, pero paso a paso nos vamos acercando a un Extended fund facilites (EFF) con algunos retoques.