Gobierno|22 de octubre de 2021

De qué manera Argentina se podría haber ahorrado $4.721 millones de dólares

AMC detalla en un informe que haber postergado el acuerdo con el FMI para 2022 tuvo un alto costo para el país, un error imperdonable para la situación de las reservas.

Por Francisco Cotti

 

Cuando inicio el Gobierno del Frente de Todos en 2019, el equipo económico decidió negociar primero la deuda con los bonistas privados e informaron que inmediatamente después de ello se vendría el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Si bien es cierto que la negociación llevó varios meses más de los esperados, sus resultados fueron relativamente aceptables. Con deudas refinanciadas para 2025 y con tasas bajas en comparación a las que se habían acordado originalmente.

 

Tras finalizar el acuerdo a mediados de 2020, el plan de Martin Guzmán tenía un siguiente objetivo bastante claro para todos, el FMI. Un acuerdo con el organismo internacional era una oportunidad inmejorable para despejar el panorama económico y financiero de cara al futuro, hubiera atraído inversores y dado un primer impulso para la aparición de créditos. Con tasas de la Fed en mínimos históricos y con un FMI más laxo debido a la crisis del Covid-19 que había golpeado tanto a la economía mundial. Pero el gobierno vio pasar la oportunidad.

 

Ante esta situación favorable, el gobierno en vez de sentarse a negociar con el organismo y su directora general, Kristalina Georgieva, decidió postergar las negociaciones para el 2021. Ya de por si, la negociación iba a ser un ida y vuelta con muchos obstáculos, pero realizar las reuniones en medio de un año electoral eran una complicación extra que no sería fácil de superar.

 

Inició el 2021 con grandes esperanzas de que llegue el acuerdo final, pero mes a mes se fue postergando y llegando a fines de Octubre, nos encontramos con el anuncio de que las conversaciones formales con el organismo internacional están planeadas para comenzar recién en el 2022. 

 

¿Cuál es la situación actual?

La semana pasada, el jefe de gabinete, Juan Manzur, y el ministro de Economía, Martin Guzmán, viajaron a Nueva York y se reunieron con inversores americanos. En la reunión, tuvieron la oportunidad de comentar sobre la actualidad económica argentina y dar su visión de cara al futuro.

 

Manzur destacó la importancia de llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional: “Un acuerdo positivo con el FMI es una prioridad nacional que involucra a todos los sectores de la sociedad argentina. Esto tiene consenso adentro del Frente de Todos y queremos llevarlo al Congreso y tener el apoyo de todos los sectores políticos para que sea aprobado allí”.

 

Por otro lado, el Fondo Monetario Internacional comunicó que las partes continúan manteniendo "un papel activo y cordial" en las negociaciones para alcanzar un nuevo programa financiero por la deuda de los $44.000 millones de dólares.

 

A su vez, el director interino del Departamento del Hemisferio Occidental del FMINigel Chalk, dio una conferencia de prensa donde presentó perspectivas económicas regionales del FMI para América Latina y el Caribe. Luego de la conferencia, presento un informe en el que recomendó políticas de simplificación de impuestos y revisión en el gasto para apuntalar las economías de la región. 

 

Al ser consultado sobre la situación de Argentina con el FMI, Chalk indicó que "seguimos teniendo un papel activo y cordial con Argentina y estamos trabajando en diferentes aspectos del programa". "Ha habido conversaciones técnicas entre el equipo económico y el FMI" agregó. 

 

¿Qué exige el FMI?

Las condiciones del FMI para un arreglo son ya conocidas por el gobierno y no estan fuera del alcance de Guzmán, pero debe haber un esfuerzo por parte del gobierno. El FMI busca que la Argentina presente un plan creíble y sólido, que pueda ser sostenido en el tiempo. El problema y la clave es la implementación de las medidas para lograr los objetivos, sin generar un enorme problema económico. 

 

Las principales exigencias se pueden resumir en los siguientes puntos:

 

  • Levantar restricciones cambiarias
  • Plan macroeconómico creíble
  • Desarme gradual del cepo
  • Impulsar inversión extranjera
  • Acceder a los mercados de deuda

Según el economista Esteban Domecq “Argentina está atravesada por una fenomenal crisis de confianza y expectativas”. Este contexto hace que cualquier objetivo se vuelva todo mucho más difícil. “Una vez que se fije un rumbo político de la economía, se puede atender el resto de los problemas reales.” agrega Domecq.

 

En la actualidad tenemos una inflación retenida. Tras las elecciones y cumpliendo con el acuerdo con el FMI se deberán acomodar los precios, quitar las intervenciones y el retoque de los precios relativos, puede provocar un estallido inflacionario.“Va a ser imposible que Argentina mantenga 50% de inflación para el año que viene” concluye el economista.

 

Fuertes vencimientos en los próximos años

Por la calma que posee el gobierno en cuanto a las negociaciones, uno puede pensar que la deuda con el FMI es pequeña o que el primer vencimiento va a tardar en llegar. Sin embargo, en el 2022 operan vencimientos por $18.000 millones de dólares y en el 2023 existen otros $19.000 millones de dólares más de vencimientos con ese organismo.

 

El alto costo de haber postergado las negociaciones

Mucho se discutio acerca de si la decisión de postergar el acuerdo con el FMI estuvo bien tomada o si fue un error. Para terminar con las discusiones, ACM realizo un trabajo detallado sobre que hubiera psado si se realizaba un arreglo de deuda en 2020, como se esperaba originalmente.

 

Según el documento que proporciono ACM, Argentina se podría haber ahorrado $4.515 millones de dólares en pagos de capital y US$ 216 millones en sobrecargos asociados al tiempo de permanencia de la deuda contraída, lo que da un total de $4721 millones de dólares. Agregado a esto, debido a los sobrecargos asociados al tiempo de permanencia de la deuda, Argentina deberá pagar $111 millones en noviembre y US$105 millones en febrero. Ambos se podrían haber evitado con un acuerdo durante el 2020.

 

 

 

Por otro lado, el informe a cargo del economista Juan Pablo Di Iorio establece que esta situación es inclusive moderada puesto que no incluye las consecuencias en cuanto a la llegada de inversores y el impulso de esperanza que un acuerdo hubiera traido en su momento.

 

“Probablemente hubiese impactado positivamente sobre el ingreso de capitales como inversión de cartera y, por otro lado, gran parte de la corrida cambiaria se hubiese evitado dado que existe una aceleración en la demanda de dólares bajo regímenes de tipo de cambio administrado cuando las reservas se aproximan a cero” aclará el informe. 

Finalmente, el informe concluye que haber postergado las negociaciones representa “un error casi irrefutable”. El escenario de haber alcanzado un acuerdo EFF (Facilidades Extendidas) con el organismo en la última parte de 2020 hubiera traido una mirada de motivación y esperanza, trayendo mejores expectativas a las que tendría que someterse ante un posible acuerdo en 2022.