Consultoras privadas informan de subas en torno al 2% en alimentos durante febrero

Tras el 2,9% de enero y el paso atrás en el cambio de metodología del IPC, las consultoras detectan nuevas subas en comida y bebida durante las primeras semanas de febrero. El rubro sigue arriba del 2% y condiciona el número final del mes.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 3 horas

Después del salto de la inflación en enero y del ruido que generó la marcha atrás con la nueva forma de medir el Índice de Precios al Consumidor, los precios de los alimentos y las bebidas volvieron a moverse hacia arriba en el arranque de febrero. Así lo reflejan los relevamientos privados, que anticipan que este rubro será otra vez uno de los que más pese en el índice del mes.

 

En enero, la inflación marcó 2,9% y acumuló cinco meses consecutivos de subas. Dentro de ese número, alimentos y bebidas no alcohólicas fue el capítulo más caliente, con un aumento del 4,7%, muy por encima del promedio general. El dato lo difundió el INDEC, en medio de cuestionamientos por el intento —finalmente frenado— de actualizar las canastas con datos de 2017 y 2018.

 

Alimentos más calmos, pero todavía altos

 

Los primeros números de febrero muestran cierta desaceleración respecto del pico de enero, pero no un alivio claro. Según distintos informes privados, la suba de alimentos sigue arriba del 2%, un nivel que no se perfora desde agosto de 2025, cuando el rubro había marcado apenas 1,5%. Desde entonces, la tendencia fue claramente ascendente.

 

Para la consultora EcoGo, la inflación de alimentos se mueve entre 2,6% y 2,8%. En la primera semana de febrero midieron una suba del 2,6%: los productos consumidos dentro del hogar aumentaron 2,6%, mientras que los de consumo fuera de casa treparon 2,4%. En la segunda semana, el ritmo se aceleró un poco más y llevó el promedio al 2,8%, empujado sobre todo por los precios en góndola.

 

Con ese panorama, EcoGo proyecta que la inflación general de febrero cierre entre 2,7% y 3%. Desde la consultora advirtieron que la carne volvió a mostrar aumentos y suma presión al cierre del mes. Además, señalaron que el rubro esparcimiento podría meter ruido extra por el efecto estacional de los feriados de Carnaval.

 

En Econviews, la segunda semana mostró una suba más moderada, del 0,6%. Allí se destacó el aumento de la carne, con un salto del 2,3%, compensado en parte por la baja de las verduras, que retrocedieron 0,5%. Para todo el mes, estiman un alza del 2,2% en alimentos.

 

La consultora LCG también registró una desaceleración: tras medir 2,5% en la primera semana, bajó a 1% en la segunda, lo que deja un promedio mensual cercano al 2,4%. En la misma línea, Analytica relevó una suba semanal del 0,6% en alimentos y bebidas en el Gran Buenos Aires, con un cálculo mensual que ronda el 2,6%.

 

Para febrero, Invecq estima una inflación levemente menor a la de enero, en torno al 2,5%, y proyecta que el primer semestre cierre con un promedio del 2,2% mensual. Hacia la segunda mitad del año, esperan una baja más clara, con registros cercanos al 1,5% y un cierre anual alrededor del 25%.

 

El dato oficial de enero confirmó que alimentos y bebidas fue la división con mayor impacto en la suba mensual, impulsada principalmente por carnes, verduras, tubérculos y legumbres. En el otro extremo, educación (0,6%) y prendas de vestir y calzado (-0,5%) fueron los rubros con menor variación.

 

A nivel de categorías, los precios estacionales lideraron las subas con un fuerte 5,7%, seguidos por el IPC núcleo (2,6%) y los regulados (2,4%). Un combo que explica buena parte de la aceleración del primer mes del año.

 

De cara a lo que viene, el desafío sigue siendo el mismo: lograr que la desaceleración sea algo más que un amague. Mientras los alimentos no logren bajar de manera sostenida, la inflación seguirá sintiéndose con fuerza en el bolsillo, sobre todo en los sectores de ingresos más ajustados.

 

 

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