Avanza el acuerdo UE-Mercosur: arranca en mayo con aplicación provisoria
La Unión Europea activará el pacto comercial desde el 1° de mayo, aun sin ratificación total, y abre un nuevo escenario para exportaciones e inversiones
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
La Comisión Europea confirmó este lunes que el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur empezará a regir de manera provisoria a partir del 1° de mayo. La decisión apunta a poner en marcha el esquema mientras la Justicia europea analiza objeciones presentadas por países que todavía cuestionan el entendimiento.
El anuncio llegó a través de un comunicado oficial y fue ratificado en la Argentina por el canciller Pablo Quirno. El funcionario remarcó que el país fue el primero del bloque en completar los pasos internos necesarios para avanzar con la implementación.
Desde el Gobierno destacaron que se trata de un movimiento clave para fortalecer la presencia internacional, ampliar el intercambio comercial y atraer inversiones. También subrayaron que el acuerdo puede aportar mayor previsibilidad para las exportaciones, algo muy valorado por el sector privado.
En los hechos, esta aplicación provisoria permitirá que empiecen a correr las rebajas de aranceles y los cupos de exportación pactados, sin tener que esperar la aprobación final de todos los parlamentos europeos. Es decir, una parte central del acuerdo se activa antes de que el proceso político esté completamente cerrado.
El foco estará puesto en el capítulo comercial, que depende directamente de las instituciones de Bruselas. En esa línea, comenzarán a regir reducciones de impuestos tanto para productos industriales como agrícolas, dos áreas clave en el intercambio entre ambos bloques.
Para poder aprovechar estos beneficios desde el arranque, los países del Mercosur —Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay— deberán terminar sus propios trámites internos de notificación dentro de los plazos previstos.
Este esquema transitorio permite que las empresas empiecen a operar bajo las nuevas condiciones, incluso mientras siguen en discusión otros aspectos del acuerdo, como los vinculados al diálogo político y la cooperación entre estados.
De todas formas, el escenario no está completamente despejado. La revisión judicial en Europa y las resistencias internas de algunos países mantienen cierta incertidumbre sobre el recorrido a largo plazo del acuerdo.
Aun así, el inicio de la aplicación provisoria marca un punto de inflexión. Para el Mercosur, y en particular para la Argentina, representa una oportunidad concreta de ganar terreno en mercados exigentes, aunque el verdadero impacto se verá recién cuando el acuerdo esté plenamente consolidado.
