Sin límites: Estados Unidos alcanza un nuevo récord de deuda

Para los inversores, el verdadero problema no es simplemente alcanzar los USD 40 billones, sino la velocidad con la que la deuda continúa creciendo.

Por redacción

Hace 1 hora

La deuda nacional de Estados Unidos acaba de superar por primera vez los USD 40 billones, un hito que llegó aproximadamente dos años antes de lo que muchos pronósticos habían previsto. El salto refleja la persistencia de los déficits fiscales y plantea nuevas preguntas sobre la capacidad de Washington para controlar sus finanzas a largo plazo.

 

El endeudamiento estadounidense ha crecido a una velocidad extraordinaria. La deuda se ha más que duplicado desde 2017, cuando rondaba los USD 20 billones. Solo desde marzo de 2026, cuando alcanzó los USD 39 billones, pasó menos de medio año para sumar otro billón.

 

El costo de pagar la deuda

Uno de los aspectos más preocupantes es el aumento de los intereses. Estados Unidos destina actualmente alrededor de USD 1,1 billones anuales al servicio de su deuda, una cifra que ya supera el gasto en defensa y se ha convertido en una de las mayores partidas del presupuesto federal.

 

El problema podría agravarse si las tasas de interés permanecen elevadas. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo han aumentado considerablemente, haciendo más caro refinanciar la deuda existente y financiar nuevos déficits. El rendimiento del bono a 30 años se mantiene por encima del 5%, un nivel que aumenta la presión sobre las cuentas públicas.

 

¿Por qué crece tanto?

La explicación no corresponde a una sola administración. El aumento de la deuda es consecuencia de años de déficits, gasto elevado, programas sociales, inversiones públicas, recortes impositivos y enormes desembolsos durante la pandemia. Tanto gobiernos demócratas como republicanos han contribuido al incremento del endeudamiento.

 

Para 2026, el gobierno federal proyecta ingresos de unos USD 5,6 billones frente a gastos cercanos a USD 7,4 billones, lo que mantiene un déficit considerable.

 

Para los inversores, el verdadero problema no es simplemente alcanzar los USD 40 billones, sino la velocidad con la que la deuda continúa creciendo. Un endeudamiento persistentemente elevado puede presionar las tasas, encarecer hipotecas y préstamos, reducir la inversión privada y limitar la capacidad del gobierno para responder ante futuras crisis.

 

El nuevo récord, por tanto, representa mucho más que una cifra simbólica: es una señal de que el desafío fiscal estadounidense se vuelve cada vez más difícil de ignorar.

 

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