Exportaciones argentinas crecen 14% en julio y superávit comercial alcanza USD 16.080 millones en 2026

El informe del Indec revela un aumento en las exportaciones y una caída en las importaciones, impulsando un superávit histórico en el primer semestre del año pese a las complicaciones climáticas.

El último informe del Intercambio Comercial Argentino (ICA), elaborado por el Indec, muestra un panorama alentador para la economía del país en medio de las preocupaciones por los efectos del fenómeno climático "El Niño" y las lluvias que afectan las commodities agropecuarias. En julio de 2026, las exportaciones alcanzaron un total de USD 8854 millones, lo que representa un incremento interanual del 14,1%. Este crecimiento se debe tanto a un aumento del 1,5% en las cantidades exportadas como a una suba del 12,4% en los precios. Aunque el récord histórico mensual se mantiene en USD 9578 millones, registrado en mayo de este año, los números actuales reflejan un desempeño sólido.

 

Por su parte, las importaciones descendieron a USD 6739 millones, evidenciando una caída interanual del 1,7%. Este descenso se explica principalmente por una reducción del 9,2% en las cantidades importadas, pese a que los precios subieron un 8,4%. Este valor está lejos del máximo histórico de USD 8667 millones alcanzado en junio de 2022.

 

Como resultado, la balanza comercial presentó un superávit de USD 2115 millones en julio, superando en USD 1208 millones el saldo positivo registrado en el mismo mes del año anterior. El récord mensual sigue siendo los USD 3450 millones de mayo de 2026.

 

En cuanto a los sectores, las exportaciones de productos primarios bajaron un 0,6% interanual. Sin embargo, otros rubros mostraron un crecimiento destacado, especialmente combustibles y energía, que aumentaron un 97,8% con ingresos por USD 1506 millones en julio.

 

El economista Marcelo Elizondo subraya que “el aumento es tanto en precio como en volumen, con crecimiento en manufacturas agropecuarias e industriales”. Además, señala que el incremento constante en las exportaciones de combustibles y energía indica la consolidación de una nueva matriz exportadora para Argentina.

 

Por su parte, la economista senior de FIEL, Marcela Cristini, destaca que hasta julio las exportaciones crecieron un 22,9% respecto al mismo período del año pasado. Según ella, “se observa un cambio en el patrón de las ventas externas, donde los sectores de combustibles y minerales empiezan a hacer aportes significativos que se suman a las exportaciones tradicionales de la agroindustria”.

 

Cristini también resalta que los términos de intercambio son favorables para Argentina, con el valor de las exportaciones creciendo más que el de las importaciones, aunque advierte que los precios de los nuevos productos básicos presentan una alta volatilidad. En materia de importaciones, julio mostró una baja generalizada, excepto en bienes intermedios, que aumentaron un 16%.

 

Por otro lado, bienes de capital, piezas y accesorios, bienes de consumo y vehículos automotores de pasajeros registraron disminuciones. Elizondo alerta que esta caída puede reflejar una economía con debilidad relativa, dado que la mayoría de las importaciones son insumos para la producción.

 

En el acumulado del año, la balanza comercial presentó un saldo positivo de USD 16.080 millones, superando en USD 12.330 millones el resultado del mismo período en 2025. Las exportaciones totales de bienes sumaron USD 58.365 millones entre enero y julio de 2026, frente a USD 47.468 millones en los primeros siete meses del año anterior.

 

Marcela Cristini estima que es muy probable que Argentina alcance un récord exportador cercano a los USD 100.000 millones en 2026. Considera que “resulta conveniente para cualquier economía desarrollar toda la variedad de productos en los que alcanza competitividad internacional”.

 

Sin embargo, advierte que las economías ordenadas que comparten este patrón suelen implementar estrategias para mitigar la volatilidad de precios, como fondos compensadores o altos niveles de reservas internacionales en manos del Estado. Finalmente, Cristini señala que el saldo favorable en la balanza comercial cumplirá un papel fundamental en el abastecimiento de divisas para el esquema de recomposición de reservas del Banco Central, un aspecto clave para la estabilidad económica del país.

 

El contexto internacional favorable y la diversificación de destinos contribuyen a este desempeño. No obstante, expertos advierten sobre la necesidad de políticas que reduzcan la dependencia de productos volátiles y fortalezcan la estabilidad económica a largo plazo.

 

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