Inversión|10 de mayo de 2022

Que un mal arranque no te deje sin invertir

Empezar justo a invertir en un mal momento del mercado puede desalentar a nuevos inversores. Hoy te cuento qué significan esas caídas para que las pongas en perspectiva en tu camino financiero.

Por Matías Daghero

Agente Asesor Global de Inversión, Presidente de @closingbelladv

 

Si empezaste a invertir en acciones este año, probablemente has visto que tu portafolio viene cayendo. Es que 2022 ha sido el tercer peor comienzo de año de la historia para el índice S&P 500, que nuclea a las principales empresas de los Estados Unidos ya que acumula una caída del 13%.

 

Muchas veces se piensa que invertir en bonos brinda rendimientos más estables para inversores conservadores, al ser activos de renta fija. Bueno, este año fue aún más complicado porque los bonos también acumulan una caída del 11%, tal como muestra el siguiente gráfico compartido por Charlie Bilello:

 

 

 

Te preguntarás cómo es posible perder invirtiendo en bonos.

 

Supuestamente su ventaja es que te dan una renta fija, independientemente de lo que pase. Siempre que el emisor no defaultee, vas a cobrar lo mismo. Esto es cierto, el tema es que, si las tasas suben a nivel global, el mercado va a exigir mayor tasa para prestar dinero a las empresas. Ahí es cuando baja el precio de los bonos porque quien compra esos instrumentos si hace un año estaba conforme con ganar una tasa ahora va a pretender mayor rentabilidad para su capital. Y al no cambiar los pagos de interés la única forma de obtener más rendimiento es que baje el precio del bono.

 

Para entenderlo más fácil, imaginate que te ofrecen comprar un local comercial que está alquilado a $15.000 por 3 años más por un contrato que viene de antes. Hoy el mismo local se alquilaría a $45.000 pero como no podés aumentar el alquiler la única forma que tenés de obtener la rentabilidad pretendida para comprarlo es conseguir bajar el precio de compra.

 

Viendo estos escenarios complicados, parecería que lo único que queda es atesorar dólares en el colchón porque perdemos con acciones y bonos y ni hablar con inmuebles. Eso hasta que te acordás que estamos en niveles récord de inflación en dólares. Entonces, ¿Qué hacemos con nuestros ahorros?

 

Los últimos serán los primeros 

Todo esto que te mencioné arriba no debe desalentarte de invertir. Se puede venir remando desde atrás y terminar ganando. En el mundial de Sudáfrica 2010, quizá recordarás que la selección española perdió con Suiza en su primer partido y después terminó ganando el mundial. No hay que quedarse con un solo partido sino ver el camino completo.

 

Y ahí es cuando resulta útil ver la historia. Si analizamos la evolución del S&P 500 desde el año 1928 el panorama es mucho más alentador. En los casos de grandes caídas en los primeros meses del año, el rendimiento del resto del año ha sido mucho mejor que el promedio: 10% anual versus 4,80%:

 

 

 

Te preguntarás si tiene lógica que pase esto. Si recordás que la bolsa es un reflejo de la economía real, lo razonable es que tarde o temprano las acciones van a acompañar las ganancias de las empresas.

 

Acá hay una salvedad importante y es que estamos considerando que invertimos en una economía dinámica y en crecimiento como la de Estados Unidos. Si viéramos inversiones en empresas argentinas sería diferente el análisis porque se da el mismo estancamiento que vemos en la economía argentina hace muchos años.

 

Lo bueno es que hoy podés participar de las ganancias de empresas de Estados Unidos invirtiendo a través de los Cedears que se compran en pesos desde montos muy bajos. Si bien los mismos acompañan la evolución del dólar contado con liquidación, te aconsejo que mires la evolución de estos en dólares porque son activos dolarizados. Esto quiere decir que quien invierte en Cedears debe estar buscando obtener ganancias en dólares y no solamente acompañar la evolución del tipo de cambio. Armar una cartera diversificada de estas empresas puede ayudarte en este objetivo y reducir la volatilidad de tu cartera.

 

 

 

El tiempo acomoda las cosas en el mercado y las buenas apuestas terminan pagando. Muchas veces se compara a la bolsa con el casino, pero la realidad es que es como un casino al revés. Si en el casino mientras más tiempo estés jugando más posibilidades tenés de perder tu capital, en la bolsa el crecimiento natural de la economía tiende a reflejarse en las acciones. Por eso, si tuviste mala suerte al inicio de tu camino, no te desalientes ya que en la bolsa el tiempo es tu aliado.