Jim Cramer explicó por qué no abandonará posiciones de Los Siete Magníficos
estas grandes compañías tienen recursos financieros significativos, múltiples fuentes de ingreso y capacidades de adaptación, lo que las convierte en elementos difíciles de abandonar en una cartera a largo plazo.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
En un mercado que está experimentando grandes movimientos entre los sectores tecnológicos, Jim Cramer afirmó que no piensa renunciar a las acciones del grupo "Los Siete Magníficos", incluso cuando otros segmentos del mercado tecnológico están capturando la atención de los inversores.
El término se refiere a siete grandes empresas tecnológicas estadounidenses: Amazon, Apple, Alphabet, Microsoft, Meta Platforms, Nvidia y Tesla, aunque algunos analistas amplían este grupo incluyendo a Broadcom por su relevancia en tecnología y semiconductores.
Durante 2026, este conjunto de gigantes ha tenido un desempeño desigual, con varias de las acciones luchando por mantenerse en terreno positivo, mientras que segmentos alternativos del sector tecnológico, como las compañías de almacenamiento de datos y memoria, han registrado fuertes subas en sus acciones.
El rally de estas acciones de almacenamiento —como Micron, Seagate y Western Digital— se explica en gran parte por el auge de la inteligencia artificial (IA). La acelerada demanda de chips de memoria y soluciones de almacenamiento fiables para centros de datos dedicados a IA llevó a que estas firmas se beneficiaran de cuellos de botella en la oferta y precios más altos, atrayendo capital y generando subas muy destacadas en sus títulos.
A pesar de este fenómeno, Cramer mantuvo una postura firme en la profundidad y fortaleza estructural del MAG 7. En su programa explicó que, aunque muchas de estas acciones tecnológicas han tenido un inicio de año lento o incluso negativo, no cree que la rotación hacia acciones de almacenamiento vaya a ser permanente.
Para él, estas grandes compañías tienen recursos financieros significativos, múltiples fuentes de ingreso y capacidades de adaptación, lo que las convierte en elementos difíciles de abandonar en una cartera a largo plazo.
Cramer señaló que el movimiento hacia acciones de almacenamiento puede estar relacionado con ciclos de mercado y rotaciones sectoriales temporales, en los que los inversores desplazan su dinero entre distintos nichos según las oportunidades de corto plazo. Sin embargo, él cree que cuando se calme esa presión y se normalicen los precios de los componentes tecnológicos, el capital fluirá nuevamente hacia las acciones del MAG 7.
Este punto de vista es consistente con la forma en que muchos gestores ven los mercados en momentos de alta volatilidad: la atención se desplaza hacia los líderes de crecimiento inmediato, como fue el caso de las acciones de almacenamiento, pero cuando las valoraciones se estiran o los fundamentos dejan de justificar las subas, los gigantes tecnológicos clásicos tienden a recuperar terreno.
