El mercado del cobre se encamina hacia una escasez: el motivo
S&P Global estimó que la demanda mundial subirá 50% para 2040, alcanzando unos 42 millones de toneladas métricas al año.
Por Gonzalo Andrés Castillo
Redactor especialista en finanzas y mercado de capitales
El mercado global del cobre se encamina hacia una escasez cada vez más pronunciada, impulsado por el auge de la inteligencia artificial (IA), el gasto en defensa y otros sectores de alta tecnología, según un nuevo informe de S&P Global.
La consultora, apoyada por la industria minera, advirtió que la brecha entre la demanda y la oferta podría convertirse en un “cuello de botella” para el crecimiento económico y la expansión tecnológica mundial.
El precio del cobre alcanzó niveles récord por encima de USD 13.000 por tonelada métrica en Londres, en parte impulsado por interrupciones en minas y movimientos para acopiar el metal de cara a posibles aranceles en Estados Unidos.
S&P Global estimó que la demanda mundial subirá 50% para 2040, alcanzando unos 42 millones de toneladas métricas al año, mientras que la producción total probablemente se estancará debido a problemas estructurales en las minas existentes y obstáculos para desarrollar nuevos proyectos mineros.
La mayor parte de la demanda provino históricamente de la construcción, electrodomésticos, transporte y generación eléctrica, pero ahora sectores emergentes están tomando un papel central.
S&P señaló que el consumo de cobre asociado con centros de datos y la infraestructura de IA podría aumentar casi cuatro veces para 2040, y que la demanda combinada de IA, centros de datos y gastos en defensa podría triplicarse en ese mismo período, sumando aproximadamente 4 millones de toneladas adicionales.
El reporte incluso identificó nuevos posibles motores de demanda: si se llegaran a operar 1.000 millones de robots humanoides en 2040, esto requeriría 1,6 millones de toneladas anuales de cobre, equivalente a cerca de 6% del consumo actual.
Pese al fuerte crecimiento de la demanda, la producción global enfrenta límites claros. S&P previó que la oferta mundial alcanzará un máximo de alrededor de 33 millones de toneladas en 2030, debido al deterioro de la calidad del mineral en minas existentes y a dificultades de permisos, financiamiento y construcción de nuevas minas.
Otras proyecciones de mercado respaldaron este panorama de tensión en la oferta. Instituciones financieras y consultoras sugerían que el déficit de cobre para 2026 podría ampliarse aún más, con algunas estimaciones señalando que la oferta crecería menos del 1% mientras la demanda se expandía alrededor de 3%, generando déficits de entre 300.000 y 500.000 toneladas en los próximos años.
Este desequilibrio estructural entre demanda y producción sugiere que los precios del cobre podrían mantenerse elevados durante un período prolongado y que la escasez se intensificará, con implicancias para industrias tecnológicas, energéticas y de infraestructura que dependen críticamente del metal.
