Petróleo|15 de diciembre de 2021

Crisis energética: los precios del gas son 7 veces más altos que en 2020

La crisis energética ha sido uno de los temas más candentes del año, especialmente en Europa, y no parece estar cerca de aplacarse.

Por Simón Salas Seeber

 

Los precios de referencia del gas en Europa son más de siete veces más altos a los de hace un año, con 127,77 euros (144 dólares) por megavatio-hora, y se dispararon más de una cuarta parte en la última semana. Para tomar dimensión de la suba, el 15 de diciembre de 2020 el precio era de tan solo 17 euros.

 

En una señal de que los operadores esperan que la escasez se prolongue durante meses, los precios de los contratos que vencen 2022 tampoco paran de subir.

 

Si esta escalada parabólica en los precios de la energía no llega a su fin, los economistas aseguran que esto empeorará más el panorama de la inflación y dificultará el tan ansiado crecimiento económico.  

 

Desde el Wall Street Journal marcaron que "el déficit en Europa contrasta con el de Estados Unidos, donde el clima templado hizo que los precios del gas bajaran un tercio este trimestre. Los exportadores de gas estadounidenses, como Cheniere Energy, Inc., se beneficiarán de la desconexión"

 

Joachim Gessner, director de compras de energía del fabricante de vidrio estadounidense O-I Glass, dijo al WSJ que los suministros de gas natural en Europa son tan bajos -las reservas están apenas por encima del 60% de su capacidad, en comparación con el 81% a estas alturas de 2020- "que podrían estar a menos del 10% de su capacidad al final del invierno".

 

Hace unas semanas, Vladimir Putin había asegurado que abastecería a Europa de gas en este invierno, contribuyendo así a la baja de precios, aunque ahora el panorama ha cambiado y las perspectivas de que llegue más combustible desde Rusia, el principal proveedor de gas del continente, son escasas.

 

El foco de atención se centró en Nord Stream 2, "un gasoducto que elude a Ucrania y Polonia, aliados de Estados Unidos, enviando gas directamente a Alemania". Dicho gasoducto está listo para empezar a entregar gas, pero, según los allegados, no puede utilizarse hasta que obtenga la aprobación de los reguladores alemanes y europeos, los cuales interrumpieron en noviembre el proceso de certificación del gasoducto.

 

En las últimas semanas, el rumor de que Rusia invadiera Ucrania se hizo cada vez más fuerte y esto preocupó al sector energético, el cual sería uno de los grandes perjudicados de dicha operación.

 

El Secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, describió esta semana a Nord Stream 2 como una "fuente de influencia" para Estados Unidos en sus esfuerzos por disuadir a Rusia de invadir Ucrania, aunque los rusos nieguen que dicho ataque se esté planeando. En línea con esto, Annalena Baerbock, ministra de Asuntos Exteriores de Alemania, dijo que Nord Stream 2 no podía entrar en servicio si se producía el ataque en Ucrania.

 

Yuriy Vitrenko, director ejecutivo de la compañía energética estatal ucraniana Naftogaz, comentó que "si hay una guerra a gran escala, todas nuestras operaciones pueden verse afectadas", añadiendo que las tuberías de gas de alta presión no son seguras para funcionar en un entorno militar vivo. 

 

Por su parte, el analista Joe Wallace opinó que "el aumento de los precios ha reducido la demanda industrial de gas en un 8%, según S&P Global Platts. Sin embargo, la fuerte demanda a medida que las economías europeas salían de los paros por pandemia ha permitido a las empresas trasladar los costos de los insumos a los clientes, impulsando así la inflación".