Petróleo|25 de noviembre de 2021

Crisis energética: cierran más empresas y el problema se profundiza

La crisis energética se profundiza en todo el mundo, afectando a los proveedores de los insumos y, sobre todo, incrementando los precios para los hogares. 

Por Simón Salas Seeber

 

Actualmente está aconteciendo una crisis de insumos básico para la generación de energía, la cual, según los analistas de Bull Market Brokers, "puede desencadenar en un shock petrolero que lleve el crudo hasta los 100 dólares o incluso más alto".

 

Petróleo Gas Natural son los dos protagonistas de este recién llegado invierno europeo y el mercado está atento a cómo se desarrolla la dinámica entre la creciente demanda que hay en cada rincón del globo y la capacidad de las empresas productoras de aplacar la misma.

 

En el día de hoy, otros dos proveedores de energía del Reino Unido se han visto forzados a cerrar, lo que eleva a 25 el número de quiebras desde agosto.

 

Entice Energy, con sede en Mansfield, y el proveedor londinense Orbit Energy se han convertido en las últimas víctimas de la rápida subida de los precios del gas en los últimos meses. Según Bloomberg, el organismo regulador de la energía, Ofgem, ha declarado que se encontrarán nuevos proveedores para los clientes de ambas empresas.

 

"La historia no se repite, pero a menudo rima"

Desde Euronews rescatan una curiosa anécdota. Cuentan que "en 1973 'el mundo se quedó sin gasolina'. En Alemania, por ejemplo, se prohibió conducir en respuesta a la crisis energética. Las historiadoras relatan que había tanta dependencia en el mundo industrializado del crudo que esto provocó el aumento del precio del petróleo, hubo una gran inflación y se paró la actividad económica de los países afectados durante años".

 

Las mismas historiadoras revelan que el impacto global de aquella crisis, como la actual, "no se limitó al petróleo" y que los fenómenos inflacionarios de ese momento “se hicieron sentir durante durante muchos años”. Para finalizar, sentenciaron que "lo que se desencadenó en 1973 hizo tambalear los cimientos de la economía mundial".

 

Para marzo de 1974, el precio del barril de crudo ya había aumentado un 300%, pasando de los 3 a los 19 dólares; ¿Se volverá a repetir?

 

Crisis actual

La versión resumida del origen de esta crisis es que está ocurriendo un aumento de la demanda de energía a medida que se consolida la recuperación económica de la pandemia y no hay oferta suficiente que pueda aplacar esa demanda.

 

Warren Patterson, jefe de estrategia de materias primas de ING, comentó que "los bajos inventarios de gas en todo el mundo, a medida que se acerca el invierno, han impulsado la demanda en el mercado físico, mientras que los suministros han sido más lentos en responder".

 

Esto se remonta a China; más de la mitad de las provincias del gigante asiático se han visto obligadas a limitar el uso de la electricidad debido a la escasez. Esto obligó a las mayores provincias industriales a enfrentar cortes justo cuando intentaban salir de los problemas de la cadena de suministro (que aún persisten).

 

Como resalta Sahil Boom, escritor estadounidense de temas financieros, "es importante entender que la economía es una red interconectada de actividades. Esto significa que una crisis energética en China no tiene que ver sólo con China, sino que tiene un complejo conjunto de causas y efectos".

 

En esta situación, la crisis de China está relacionada principalmente con el carbón. Por más de que se quiera prescindir de él, el carbón sigue siendo una fuente clave de energía eléctrica a nivel mundial.

 

La crisis del carbón y sus efectos secundarios se enmarcan en una compleja dinámica de oferta y demanda mundial. La demanda de carbón (y la electricidad que produce) es muy alta y, a medida que se aproximó el invierno en el hemisferio Norte, esta no paró de aumentar.

 

Por el otro lado, el principal problema del suministro era, y sigue siendo, la escasez de carbón (sumada a las restricciones a la importación y a los objetivos de reducir las emisiones del Partido Comunista Chino); la oferta mundial de carbón se vio limitada en primer lugar por las pausas relacionadas con las cuarentenas implementadas a causa del Covid-19.

 

Estructuralmente, hay un incremento incesante de la demanda mientras que por el lado de la oferta encontramos falta de producción, restricciones y problemas de suministro. Esto no podía terminar de otra forma: escasez generalizada de energía en China, fuertes subidas de precios y continuos retrasos en la producción.

 

Como resume el autor mencionado, "para las cadenas de suministro, esto significa problemas continuos. Para los consumidores, significa un aumento de los precios".

 

Por su parte, los analistas de Bull Market Brokers consideran que "la crisis de insumos básico para la generación de energía puede desencadenar en la previa al invierno un shock petrolero que lleve el crudo hasta los 100 dólares o incluso más alto. La pregunta es si están dadas las circunstancias, y esto depende fundamentalmente del clima. Todo está dado para un shock, pese a que los rusos activaron el uso de inventarios para enfriar los precios del gas en Europa. Creemos que no será suficiente para evitar un shock si una ola de frío se anticipa".