Ahorro|08 de febrero de 2022

Comenzá a ahorrar ahora para tu jubilación ¡Enterate cómo!

Depender de la jubilación estatal es algo que no le deseo a nadie. El momento para comenzar a ahorrar es hoy. En mi nota de hoy te cuento por qué.

Por Matías Daghero

Agente Asesor Global de Inversión, Presidente de @closingbelladv

 

El otro día se jubiló el padre de un gran amigo de toda la vida. Tenía un muy buen sueldo en una empresa para la que trabajó por más de 20 años (algo muy difícil hoy en día de conseguir, tantos años en una misma empresa) y comenzó a aportar desde los 25 años al sistema previsional.

 

Sin embargo, sufrió un disgusto al enterarse que, a pesar de todos sus antecedentes, terminaría cobrando la jubilación mínima.

 

Apenas $29.000 por mes. Ni siquiera llega a u$s 150.

 

Es que, con un Estado quebrado, licuar las jubilaciones ha sido la herramienta de ajuste preferida en los últimos años.

 

No caben dudas de que, luego de toda una vida de trabajo, una persona merece vivir los últimos años de su vida sin tener que estar afrontando preocupaciones económicas.

 

Pero para poder llegar a vivir con tranquilidad estos últimos años, conviene que te plantees desde joven la pregunta de si conviene apostar todo nuestro futuro a la dependencia de la jubilación que en el futuro el Estado estime como suficiente (más aún en un país en dónde la gran mayoría de las personas cobrará la jubilación mínima).

 

Es que el efecto que el tiempo tiene en el incremento de nuestros ahorros es impresionante, por lo que comenzar a plantearse esto a una temprana edad puede marcar una gran diferencia.

 

Asumí la responsabilidad de generar tu propia jubilación

Para verlo más claramente, te propongo que lo veamos con unos ejemplos. Supongamos 3 personas que logran ahorrar u$s 30.000 y que los separan de sus ahorros habituales para invertir hasta su jubilación.

 

La diferencia entre ellos radicará en que uno comenzará a invertir desde los 25 años (40 años invirtiendo), otro desde los 35 (por 30 años) y el último recién comenzará a hacerlo a los 45 (20 años invirtiendo).

 

A su vez, establecemos distintas tasas de rendimiento que estos inversores podrían obtener según los instrumentos que elijan:

 

 

 

Como se puede ver, el efecto de multiplicación de capital es enorme en plazos tan largos. Y una persona que, con mucho esfuerzo pudo lograr hacerse de un capital de u$s 30.000, quizás luego de ver esta tabla pueda plantearse que ya no parece tan pequeño su capital como antes.

 

¡Esta inversión de u$s 30.000 podría convertirse en más de un millón de dólares para el momento de su jubilación!

 

Por otra parte, se debe tener presente que en este cálculo se utilizó el supuesto de que no sumaba ningún ahorro más a lo largo de toda la vida de la persona (al igual que no se produjo ningún retiro), por lo que seguramente ese monto podrá ser incluso mayor.

 

Cuanto antes empieces, menos riesgo tenés que asumir

Una pregunta que podrás estar haciéndote en este momento es cómo obtener las rentabilidades que figuran en la tabla.

 

Como podrás notar las tasas que se colocaron no son para nada exorbitantes. La tasa del 10% es el promedio histórico de rendimiento del S&P 500 de los últimos 40 años. Si bien rendimientos pasados no garantizan rendimientos futuros, un historial tan extenso sirve como referencia. Y hoy existen instrumentos como los Cedears de ETF que permiten seguir el índice, por lo que podés comprarlos desde capitales muy bajos y en pesos.

 

Por más que sea poco lo que tengas, podés comenzar

Otra cuestión con la que muy a menudo suelo encontrarme con clientes, alumnos o incluso con parientes y amigos es que los mismos plantean que no tienen un capital para comenzar a invertir.

 

Para ellos también hay una alternativa y la misma consiste en generar la conciencia del ahorro. Buscar en ciertos gastos que uno pueda recortar para comenzar a invertir y aquí todo ayuda.

 

Te comparto un ejemplo que te sorprenderá

Supongamos una persona que reduce la cantidad de gaseosa que toma. Esto podría no sólo ayudar a su salud sino también a su bolsillo. Supongamos el caso de que tomara, por ejemplo, 2 botellas de gaseosa menos por semana y destinara ese dinero a la inversión.

 

Para reducir los efectos de la inflación en el cálculo, vamos a utilizar el precio internacional de la botella de la famosa gaseosa que es u$s1,50. Esto nos da un ahorro de u$s 12 por mes (aproximadamente 2.600 pesos por mes).

 

Si una persona hiciera este ejercicio por 40 años y obtuviera del mismo el rendimiento promedio de 10% anual, ¿Sabés a cuánto asciende su capital al momento de jubilarse?

 

A la increíble suma de u$s 66.600

 

Es decir que con este pequeño esfuerzo el inversor podría al momento de su retiro usar ese capital para obtener una renta mensual que complemente su jubilación.

 

Para este fin también el mercado de capitales tiene alternativas interesantes que pagan rentas muy superiores a las de un inmueble, como las Obligaciones Negociables, que son bonos de empresas que pagan en dólares billete. Para darte un ejemplo, una empresa de primera línea como Arcor paga cupones del 6% contra un 1-2% que está rindiendo la inversión en inmuebles. Un asesor profesional puede ayudarte a planificar tu retiro eligiendo los instrumentos que mejor se adapten a tu perfil.

Como habrás podido observar, el tiempo juega a favor de los capitales pequeños por lo que resulta muy recomendable empezar a pensar en estos temas con tiempo.

 

El mejor momento para empezar a ahorrar era ayer. El segundo mejor es hoy mismo.