Piden la quiebra de Flybondi por una deuda superior a los $660 millones
La presentación fue realizada por un tradicional hotel de la Ciudad de Buenos Aires, que reclama el pago de decenas de facturas vencidas por servicios de alojamiento. La aerolínea atraviesa una profunda crisis operativa y financiera.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
La situación de Flybondi continúa complicándose. En las últimas horas, la compañía aérea quedó envuelta en un nuevo conflicto judicial luego de que el Hotel Presidente solicitara su quiebra por una deuda superior a los $660 millones, originada por servicios hoteleros que, según la demanda, nunca fueron abonados.
El establecimiento, ubicado sobre la calle Cerrito, a pocos metros del Obelisco, sostiene que la empresa mantiene impagas 49 facturas emitidas entre diciembre de 2025 y junio de este año. El monto reclamado asciende a $660.721.114, de acuerdo con la documentación presentada ante la Justicia.
Reclaman una deuda por servicios de alojamiento
Según consta en la presentación judicial, todas las facturas se encuentran vencidas y los distintos reclamos realizados para obtener el pago no tuvieron respuesta.
El hotel también intimó formalmente a la aerolínea mediante una carta documento, otorgándole un plazo de 48 horas para regularizar la deuda. Sin embargo, afirma que tampoco recibió contestación, motivo por el cual decidió avanzar con el pedido de quiebra.
El expediente tramita en el Juzgado Comercial N°24. Antes de resolver sobre la solicitud, el magistrado interviniente requirió que la empresa demandante amplíe la documentación para detallar los servicios que dieron origen a cada una de las facturas reclamadas.
Una empresa golpeada por la crisis
El nuevo conflicto judicial se suma a un momento particularmente delicado para Flybondi, que atraviesa una de las etapas más complejas desde el inicio de sus operaciones en 2018.
Actualmente, gran parte de su flota permanece fuera de servicio. Nueve aeronaves continúan sin operar debido a inconvenientes relacionados con tareas de mantenimiento y contratos de leasing, situación que redujo significativamente la capacidad operativa de la compañía.
A estos problemas se agregaron dificultades para el abastecimiento de combustible por deudas acumuladas con proveedores, lo que agravó aún más el funcionamiento diario de la empresa.
Cancelaciones y reclamos
La reducción de la flota provocó numerosas cancelaciones durante los últimos meses. La semana pasada la empresa llegó incluso a suspender la totalidad de los vuelos programados para una jornada, una situación inédita desde la pandemia.
Las interrupciones del servicio forman parte de una serie de inconvenientes que comenzaron a profundizarse durante 2025 y se hicieron más notorios en la temporada de verano. En algunos momentos de junio, la compañía llegó a operar con apenas una aeronave disponible.
El escenario también derivó en denuncias judiciales por la cancelación de más de 2.500 vuelos y por las complicaciones sufridas por cientos de miles de pasajeros.
En paralelo, extrabajadores continúan reclamando el pago de indemnizaciones y de acuerdos de retiro voluntario que, según denuncian, aún permanecen pendientes desde el proceso de reestructuración encarado por la empresa meses atrás.
