La producción textil sufre una fuerte caída y mantiene baja capacidad instalada en 2026
El sector textil registró en abril una caída interanual del 22,2%, muy por encima del promedio industrial, y operó con una capacidad instalada del 42,4%, una de las más bajas del país.
Durante los primeros meses de 2026, la industria manufacturera mostró comportamientos dispares, pero la producción textil se destacó por registrar una de las caídas más pronunciadas. Según el informe mensual de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), en abril la producción del sector retrocedió 22,2% interanual, superando ampliamente el descenso del 2,8% que experimentó el Índice de Producción Industrial (IPI) general.
En el acumulado del primer cuatrimestre, la caída en el sector textil alcanzó un 25,5%, mientras que el conjunto de la industria retrocedió un 2,4%. Otros rubros relacionados también mostraron bajas significativas: prendas de vestir disminuyó un 14,8% en abril y calzado y sus partes un 21%. En los primeros cuatro meses del año, estas ramas acumularon caídas del 12,4% y 24%, respectivamente.
El informe atribuye esta situación a las políticas de apertura de importaciones implementadas desde el inicio de la gestión de Javier Milei, sumadas a una fuerte contracción del consumo. Aunque algunos sectores mostraron algo de dinamismo, la industria textil sigue atravesando un período crítico.
El análisis detallado por subrubros revela que hilados de algodón registró la mayor caída interanual con un 35,4%, mientras que tejidos y acabado de productos textiles mostró un descenso acumulado del 37,8% en el primer cuatrimestre. La preparación de fibras de uso textil bajó un 14,2% interanual y un 27,8% en el acumulado, y otros productos textiles retrocedieron un 15,9% y 14,9%, respectivamente.
En cuanto a la utilización de la capacidad instalada, la industria textil operó en abril al 42,4%, apenas 0,2 puntos menos que en el mismo mes de 2025 y 2,2 puntos más que en marzo de 2026. Este nivel sigue siendo uno de los más bajos de toda la manufactura nacional, con una brecha de 17,5 puntos porcentuales respecto al promedio general del 59,9%. Sectores como refinación del petróleo (86,8%), industrias metálicas básicas (73,4%) y productos químicos (69,9%) lideraron la utilización, mientras que textiles compartió el último puesto con productos de caucho y plástico.
La inversión en maquinaria textil también reflejó la crisis del sector. Entre enero y mayo, las importaciones de equipos sumaron USD 50,4 millones, con una caída interanual del 24%. La disminución fue generalizada en la mayoría de los tipos de maquinaria, destacándose la fuerte baja en la compra de telares planos, máquinas para punto, bordadoras y equipos auxiliares. La única excepción fueron los equipos de lavado, que aumentaron un 3% en comparación con el año anterior.
El mercado laboral acompañó esta tendencia negativa. En marzo, el agregado de sectores textil, confección, cuero y calzado contabilizó 97.000 empleos formales, con una pérdida de 14.000 puestos respecto a marzo de 2025. Desde diciembre de 2023, el sector acumuló una reducción de más de 24.000 empleos formales, según datos de la Secretaría de Trabajo.
En términos de precios, el sector mostró un comportamiento más moderado que el promedio nacional. En mayo, prendas de vestir, calzado y cuero aumentaron sus precios un 0,28% mensual, muy por debajo del 2,15% del índice general. En la comparación interanual, el incremento fue del 12%, frente al 33,2% del índice general de precios al consumidor. La misma tendencia se observó en los precios mayoristas, donde los productos textiles subieron un 2,9% mensual y un 18,4% interanual, mientras que el conjunto de productos manufacturados aumentó 2,4% y 31,1%, respectivamente.
Respecto al comercio exterior, las importaciones de la cadena textil alcanzaron en mayo 21.390 toneladas por USD 102 millones, con caídas interanuales del 24% en volumen y 16% en valor. Entre enero y mayo, totalizaron 132.243 toneladas por USD 657 millones, con retrocesos del 18% en cantidad y 4% en dólares. Prendas fue el único rubro que mostró aumentos en volumen y valor, mientras que hilados y tejidos registraron las mayores caídas, vinculadas a una menor importación de insumos.
En contraste, las exportaciones del sector textil tuvieron un desempeño positivo. En mayo se exportaron 15.724 toneladas por USD 40 millones, con incrementos del 36% en volumen y 53% en valor interanual. En el acumulado enero-mayo, las exportaciones alcanzaron 90.248 toneladas por USD 214 millones, lo que representa aumentos del 55% y 48%, respectivamente. Este crecimiento se debió principalmente al aumento en las ventas de hilados, que en mayo crecieron un 400% en volumen y 300% en valor, además de las materias primas, que subieron 61% en volumen y 77% en dólares en el acumulado.
