Netflix se baja de la pelea y finalmente Paramount comprará a Warner Bros

El gigante del streaming decidió no igualar la oferta rival y le puso punto final a una pulseada que sacudió al mercado. 

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

Después de varios días de idas y vueltas, Netflix confirmó que no va a mejorar su propuesta para quedarse con Warner Bros.. La decisión llegó pocas horas después de que la propia Warner reconociera que la última oferta de Paramount superaba el acuerdo por 82.700 millones de dólares que había firmado con Netflix a principios de diciembre. Con eso, la novela de la “guerra de ofertas” empieza a cerrar un capítulo clave.

 

Netflix todavía tenía margen legal para igualar la propuesta rival, pero eligió no estirar la agonía. Los codirectores ejecutivos Ted Sarandos y Greg Peters fueron claros: al precio que exigía empatar la oferta de Paramount, el negocio dejaba de tener sentido. “Fuimos disciplinados”, resumieron. El mercado tomó nota rápido: tras conocerse la noticia, las acciones de Netflix pegaron un salto cercano al 10%.

 

La disputa arrancó hace unos seis meses, cuando Paramount, ya fusionada con Skydance, salió a la carga por Warner Bros Discovery. Su CEO, David Ellison, puso varias ofertas sobre la mesa, todas rechazadas en un primer momento. Eso obligó a la conducción de WBD a abrir un proceso formal de subasta, donde también aparecieron Netflix, Comcast y un jugador misterioso que nunca se terminó de identificar.

 

En un momento, Warner llegó a cerrar un acuerdo para vender sus activos de estudio y streaming a Netflix, algo poco habitual para una compañía que suele crecer por su cuenta. Pero Paramount redobló la apuesta, lanzó una oferta hostil y hasta amagó con una pelea por el control. Tras varias mejoras, esta semana presentó una propuesta que finalmente convenció a Warner: 31 dólares por acción en efectivo, junto con mejores garantías de financiamiento.

 

Ahora, Paramount y Warner trabajan en el texto final del acuerdo, que todavía deberá pasar por el filtro de los accionistas y de los reguladores en Estados Unidos y otros mercados. En paralelo, Netflix se retira oficialmente de la escena, aunque no se va con las manos vacías: cobrará una cláusula de salida de 2.800 millones de dólares, que deberá pagar Paramount.

Desde Netflix dejaron en claro que no hay arrepentimientos. La empresa remarcó que su negocio sigue fuerte, con crecimiento propio y una inversión prevista de unos 20.000 millones de dólares este año en películas y series. Además, anunció que retomará su programa de recompra de acciones, una señal de confianza hacia el mercado.

 

Con Netflix fuera del tablero, Paramount queda mejor posicionada para quedarse con uno de los activos más codiciados de la industria del entretenimiento. La pelea dejó heridos, movimientos bruscos en bolsa y una certeza: en el streaming y los medios, la billetera manda, pero no a cualquier precio.

 

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