Empleo registrado pierde más de 300.000 puestos en dos años bajo gestión de Javier Milei

El trabajo asalariado cayó 1,2% en enero de 2026 frente al año anterior, mientras el monotributo crece y el empleo independiente muestra un leve aumento.

Desde la asunción de Javier Milei a la presidencia, el empleo asalariado registrado experimenta un retroceso, mientras que el trabajo independiente, especialmente el monotributo, muestra un crecimiento. En enero de 2026, el empleo asalariado registrado disminuyó un 0,1% mensual y un 1,2% interanual. En total, en los últimos dos años se perdieron 304.322 puestos de trabajo en este segmento, abarcando los sectores privado, público y empleo en casas particulares. Sumando la creación de empleos independientes, el saldo neto sigue siendo negativo en 141.035 puestos.

 

La caída en enero fue impulsada principalmente por el sector público asalariado, que retrocedió un 0,1%, mientras que el empleo privado se mantuvo estable y el trabajo en casas particulares creció un 0,2%. El empleo independiente mostró una mejora del 0,1% respecto al mes anterior, impulsado por una expansión del monotributo del 0,4%. Sin embargo, las categorías de monotributo social y autónomos sufrieron caídas de 1,4% y 0,3%, respectivamente.

 

Comparado con enero de 2025, el empleo privado cayó un 1,5%, lo que representa la pérdida de 94.200 puestos. El empleo público disminuyó un 0,9% (29.400 trabajadores menos) y el trabajo en casas particulares bajó un 0,3% (1.200 personas menos).

 

En contraste, el trabajo independiente creció un 3,1%, con la incorporación de 85.800 personas. Dentro de este grupo, los aportantes al monotributo aumentaron un 4,5% (93.700 más), mientras que los monotributistas sociales y autónomos descendieron en 2.300 y 5.600 personas, respectivamente.

 

Desde noviembre de 2023, la pérdida de empleo fue de 206.262 puestos en el sector privado, 77.044 en el público y 21.016 en casas particulares. En paralelo, el número de monotributistas creció un 7,8%, sumando 157.968 trabajadores.

 

El análisis sectorial de enero de 2026 revela que ocho ramas productivas redujeron su empleo, dos se mantuvieron estables y cuatro aumentaron su cantidad de trabajadores. Entre los sectores que crecieron están Construcción (+1,1%), Servicios comunitarios, sociales y personales (+1%), Enseñanza (+0,1%) y Suministro de electricidad, gas y agua (+0,1%).

 

Por otro lado, las mayores caídas se observaron en Hoteles y restaurantes (-0,7%). Seguido por Industrias manufactureras, Intermediación financiera, Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, y Pesca, con retrocesos del 0,3%.

 

En términos interanuales, el empleo asalariado en el sector privado presenta un balance negativo de 1,5%, equivalente a 94.200 puestos menos. Algunos sectores como Pesca (+2,7%), Suministro de electricidad, gas y agua (+0,7%), Enseñanza (+0,6%) y Construcción (+0,4%) mostraron incrementos, pero no lograron compensar las caídas en Explotación de minas y canteras (-8,5%), Industrias manufactureras (-3,6%), Intermediación financiera (-3,0%) y Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (-1,5%).

 

La situación industrial registra un empleo un 6,1% inferior al pico de agosto de 2023 y ubicándose entre los niveles más bajos en dos décadas. El empleo directo en el agro apenas supera en un 2,4% los valores de finales de 2023, también en mínimos históricos recientes.

 

Minería y petróleo presentan una caída cercana al 10% respecto a hace dos años. Aunque Vaca Muerta registra crecimiento, no compensa la disminución en las cuencas convencionales. En Intermediación financiera, pese al crecimiento de la actividad, el empleo continúa en descenso, con una baja del 3,5% desde fines de 2023 y valores mínimos desde 2011. Se anticipa que la recuperación del empleo en este sector no provendrá debido a avances tecnológicos.

 

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