En la Ciudad subió el desempleo: casi 137 mil personas buscan trabajo y crece la presión sobre el mercado laboral
El primer trimestre de 2026 dejó una foto con luces y sombras en el mercado laboral porteño. Aunque aumentó la cantidad de personas que participan del mercado de trabajo, la desocupación volvió a crecer y alcanzó al 7,9% de la población económicamente activa.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El mercado laboral de la Ciudad de Buenos Aires comenzó 2026 con un dato que enciende una señal de alerta. La tasa de desocupación se ubicó en 7,9% durante el primer trimestre, seis décimas por encima del 7,3% registrado en el último trimestre de 2025 y una décima más que en igual período del año pasado, cuando había sido del 7,8%.
Detrás de ese porcentaje hay 136.500 personas desocupadas, unas 10.500 más que tres meses antes, cuando eran 126.000. La población económicamente activa —es decir, quienes trabajan o buscan empleo— alcanzó las 1.728.500 personas, mientras que la cantidad de ocupados llegó a 1.592.000.
La participación en el mercado laboral también mostró un leve crecimiento. La tasa de actividad trepó al 64,1%, el nivel más alto para un primer trimestre desde 2021. La tasa de empleo, en tanto, fue del 59%, apenas por debajo del 59,4% registrado al cierre de 2025.
Otro indicador que refleja las dificultades para conseguir trabajo es la subocupación. El 9% de la población económicamente activa trabaja menos horas de las que necesita. De ese total, 3,2% corresponde a subocupados demandantes —quienes buscan ampliar su jornada laboral— y 5,8% a quienes, aunque trabajan pocas horas, no están buscando otro empleo.
Al mismo tiempo, el porcentaje de trabajadores sobreocupados, aquellos que cumplen más de 45 horas semanales, cayó al 20,3%, una baja importante respecto del 23,5% del trimestre anterior y uno de los registros más bajos de los últimos años.
Entre los asalariados, el 84,2% trabaja registrado dentro del sistema de seguridad social. De ese grupo, el 72,7% recibe descuentos jubilatorios realizados por su empleador y el 11,5% aporta por cuenta propia. En contrapartida, el 15,8% continúa desempeñándose sin registrar.
En el universo de los trabajadores independientes, el 67,3% está inscripto y al día con sus obligaciones, mientras que el 32,7% desarrolla su actividad sin registro o con irregularidades en los aportes.
La radiografía de quienes buscan trabajo muestra además algunas características. El 54,4% de los desocupados son mujeres y el 45,6% hombres. Casi cuatro de cada diez desempleados (38,8%) tienen menos de 30 años, mientras que el 48,7% pertenece al grupo de entre 30 y 64 años.
Otro dato relevante es que el desempleo no siempre implica una primera búsqueda laboral. El 89,3% de las personas desocupadas ya había tenido un empleo anteriormente, mientras que apenas el resto intenta ingresar por primera vez al mercado de trabajo.
Respecto del tiempo que llevan buscando empleo, el 59,7% lleva menos de seis meses, pero el 29,5% acumula más de un año sin conseguir trabajo, un indicador que refleja la persistencia de un núcleo de desempleo de larga duración.
La estructura del empleo también muestra un perfil con alta calificación. Entre los ocupados, el 43,9% posee estudios superiores completos y casi la mitad (48,6%) desempeña tareas de calificación profesional o técnica. Además, el 39,1% trabaja en establecimientos con más de 40 empleados, mientras que cerca del 20% desarrolla su actividad de manera unipersonal.
Más allá de que la suba de la desocupación es moderada en términos porcentuales, el dato confirma que el mercado laboral porteño todavía no logra consolidar una recuperación sostenida. La mayor participación de personas que salen a buscar empleo —reflejada en la suba de la tasa de actividad— es una señal positiva, pero la economía todavía no genera puestos suficientes para absorber esa oferta laboral. El resultado es un incremento de la desocupación y una mayor competencia por cada vacante disponible.
