Bitcoin se aferra a los USD 64.500 y mira de reojo la guerra en Medio Oriente
La criptomoneda líder extiende su consolidación en la zona de los USD 64.000 mientras el mercado descuenta un posible acuerdo geopolítico que aliviaría la presión inflacionaria. Los ETF registran su mejor mes en entradas, aunque la resistencia de los USD 65.000 sigue siendo un muro difícil de quebrar.
Por Eric Nesich
Periodista especializado en Economía y Finanzas
El precio de Bitcoin (BTC) amaneció este jueves con un respiro que los inversores llevaban días esperando. La moneda digital cotiza en torno a los USD 64.509, con un alza moderada del 0,8 % en las últimas 24 horas, luego de una semana de movimientos laterales que mantuvieron a los traders al borde de sus asientos.
El dato más relevante de la jornada no viene de los libros de órdenes, sino del mapa geopolítico. Las negociaciones entre Irán y Omán para reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz tomaron un cariz optimista tras declaraciones del presidente Donald Trump, que anticipó "avances concretos" en las próximas horas. Esta noticia, que aún no es un hecho consumado, ya tuvo efectos inmediatos: el petróleo operó a la baja y, con él, los temores a una nueva ola inflacionaria que hubiese golpeado de lleno a los activos de riesgo.
"El mercado está en modo 'esperar y ver'. Si se confirma el acuerdo de Ormuz, podríamos ver un quiebre hacia los USD 67.000. Pero si las conversaciones se estancan, el soporte de los USD 63.500 será la próxima parada", explicó Martín Lema, analista de criptomonedas de la consultora BitTrend.
En el frente institucional, el panorama es más alentador. Los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos acumulan entradas netas por USD 626 millones en lo que va de agosto, una cifra que supera holgadamente los USD 172,4 millones de todo julio. Este flujo de dinero inteligente sugiere que los grandes fondos están aprovechando la consolidación para posicionarse de cara a lo que muchos consideran el inicio del próximo ciclo alcista, históricamente vinculado al halving de 2028, que empieza a generar expectativas con más de un año de anticipación.
No todo es optimismo, sin embargo. El volumen de operaciones en el mercado spot sigue siendo moderado, y los analistas técnicos advierten que el BTC necesita un catalizador más fuerte que un simple "alivio geopolítico" para romper el rango lateral que lo aprisiona desde fines de julio. El índice de miedo y codicia, que mide el sentimiento general del mercado cripto, se mantiene en "miedo" con 42 puntos, lejos del "codicia extrema" que suele acompañar a los grandes rallies.
Para los inversores minoristas, la pregunta del millón sigue siendo la misma: ¿conviene comprar en estos niveles o esperar una corrección más profunda? Las opciones del mercado de derivados muestran que los contratos de opciones con vencimiento en septiembre están inclinados a la baja, lo que indicaría que los grandes jugadores no descartan un retroceso hacia los USD 62.000 antes de un nuevo impulso alcista.
Mientras tanto, Bitcoin navega en aguas inciertas. La confirmación del acuerdo de Ormuz podría ser la mecha que encienda la próxima subida. Pero hasta que eso no ocurra, el precio seguirá atado a la incertidumbre, mirando de reojo el mapa y los flujos de los ETF, con la esperanza de que este 6 de agosto sea recordado como el día en que el mercado cripto encontró su rumbo.
