Cuánto hay que ganar hoy en CABA para no caer en la línea de pobreza

Un informe del organismo estadístico porteño detalla los valores de las canastas, las líneas de pobreza e indigencia y cómo se divide hoy el mapa social de los hogares de la Ciudad de Buenos Aires.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

El Sistema de Canastas de Consumo de la Ciudad de Buenos Aires, elaborado por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, volvió a poner números concretos sobre la mesa a la hora de medir el nivel de vida de los hogares porteños. El esquema, que funciona desde 2008, sirve para evaluar si los ingresos alcanzan para cubrir un conjunto de bienes y servicios acordes al estándar de vida de la Ciudad y se actualiza todos los meses con precios locales.

 

A partir de 2016, ese sistema incorporó la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT), que marcan las líneas de indigencia y pobreza. Ambas se calculan con valores de la Ciudad y permiten, junto con los datos de ingresos, estimar cuántas personas quedan por debajo de esos umbrales. 

 

Para ponerlo en números concretos, el informe toma como referencia distintos tipos de hogares. En el caso de una familia tipo de cuatro integrantes —dos adultos de 35 años y dos chicos—, en enero de 2026 la línea de indigencia se ubicó en torno a los $767 mil, mientras que la línea de pobreza trepó a casi $1,4 millones. Para ser considerado clase media en la Ciudad, ese mismo hogar necesitó ingresos mensuales de al menos $2,2 millones, y recién por encima de los $7 millones pasó a integrar el segmento acomodado.

Los datos también muestran la evolución de las canastas. En enero de este año, la canasta alimentaria para ese hogar tipo superó los $840 mil, mientras que la canasta total rozó los $1,76 millones. Son cifras que reflejan el impacto del costo de vida porteño y explican por qué amplios sectores, aun sin ser pobres, se mantienen en una situación frágil.

 

Desde el IDECBA remarcan que esta estratificación no solo permite identificar a los sectores más golpeados por la pobreza y la indigencia, sino también entender mejor la diversidad que existe dentro de los hogares no pobres. Esa mirada más detallada ayuda a analizar cómo se mueve la estructura social de la Ciudad y cómo cambian los ingresos reales con el paso del tiempo.

 

En un contexto económico todavía inestable, estos números funcionan como una referencia clave para políticas públicas, negociaciones salariales y debates sobre el poder adquisitivo. También dejan en claro que, en la Ciudad de Buenos Aires, el umbral para sostener un nivel de vida medio es cada vez más alto.

 

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