China creció 5% en 2025 gracias al impulso de las exportaciones pese a desaceleración final
El PIB de China alcanzó el 5% en 2025, apoyado en la expansión exportadora que compensó la caída en ventas a EE.UU., aunque el consumo interno mostró un crecimiento débil y la población siguió disminuyendo.
La economía china logró un crecimiento del 5% en 2025, cumpliendo con la meta establecida por el Gobierno, aunque mostró signos de desaceleración en el último trimestre del año. Según las últimas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicadas el 19 de enero de 2026, para este año se espera una expansión menor, del 4,6%.
Este avance económico estuvo condicionado por la dinámica de las exportaciones, que explican aproximadamente un tercio del crecimiento. China logró compensar la reducción de sus ventas a Estados Unidos con un mayor volumen en otros mercados internacionales.
En contraste, el consumo interno mantuvo un ritmo muy bajo a pesar de las medidas de estímulo implementadas por las autoridades. En diciembre, las ventas minoristas apenas crecieron un 0,9%, reflejando una demanda doméstica débil. Por su parte, la producción industrial mostró un desempeño más sólido, con un aumento interanual del 5,2% en el mismo mes, impulsada principalmente por la actividad exportadora.
Por cuarto año consecutivo, China registró una disminución en su población. La tasa de fallecimientos superó a la de nacimientos, lo que provocó que el total de habitantes pasara de 1.408 millones en 2024 a 1.405 millones en 2025, un dato que preocupa por sus posibles implicancias económicas y sociales a largo plazo.
Analistas advierten que la desaceleración del consumo y la caída poblacional podrían limitar el crecimiento futuro. El Gobierno planea reforzar políticas para estimular la demanda interna y enfrentar los retos demográficos que afectan la economía. Entre los desafíos para 2026, destacan la necesidad de diversificar mercados y fortalecer el consumo interno para sostener el crecimiento.
Las autoridades también evalúan nuevas reformas para mitigar el impacto del envejecimiento poblacional en la economía nacional. Expertos señalan que sin un aumento sostenido del consumo y una política efectiva para revertir la caída demográfica, el crecimiento económico podría desacelerarse aún más en los próximos años.
