Autos 0 km: mal arranque en ventas y una ola de rebajas que sorprende al mercado

Entre cambios impositivos, nuevos acuerdos comerciales y estrategias de las marcas, los precios de los vehículos nuevos empezaron a aflojar, en un escenario poco habitual para la Argentina.

Por Eric Nesich

Periodista especializado en Economía y Finanzas

Hace 2 horas

El inicio del año vino movido para el mercado automotor. Contra lo que muchos esperaban, las ventas no despegaron y los números marcan un leve retroceso en comparación con 2025. En ese contexto, y empujados por varios factores, los precios de los autos 0 km empezaron a mostrar una tendencia a la baja que llamó la atención de más de uno.

 

Una de las claves detrás de esta baja tiene que ver con la eliminación del impuesto interno para los autos nuevos. Si bien el impacto más fuerte se da en modelos de alta gama —ya que el tributo alcanzaba a vehículos con precios por encima de los 120 millones de pesos—, el efecto se terminó expandiendo al resto del mercado.

 

De todos modos, no todas las rebajas responden a ese motivo. Hay modelos que nunca estuvieron alcanzados por ese impuesto y que igual bajaron de precio. En esos casos, la explicación pasa más por la necesidad de reactivar ventas o por decisiones comerciales de cada marca para no perder terreno.

 

A esto se suma el acuerdo comercial con Estados Unidos, que habilita la importación de hasta 10.000 unidades por año sin pagar el arancel del 35%. Aunque todavía falta su implementación completa, ya empieza a sentirse en algunas listas oficiales.

 

Menos carga impositiva, precios más livianos

 

Durante el año pasado, el gobierno de Javier Milei avanzó con cambios importantes en el esquema impositivo. Por un lado, se suspendió la primera escala del llamado “impuesto al lujo”, y por otro se redujo la segunda del 35% al 18%.

 

Este tributo, vigente desde los años 90 pero reformulado en 2014 durante la gestión de Axel Kicillof, había sido pensado para proteger la industria local y cuidar las reservas. Sin embargo, con el paso del tiempo terminó alcanzando a vehículos nacionales y de gama media.

 

Con la reciente reforma aprobada en el Congreso, el impuesto directamente se eliminó. Aunque la medida todavía no está plenamente en marcha —se espera que entre en vigencia en abril—, varias automotrices ya se adelantaron y empezaron a ajustar sus precios hacia abajo.

 

Los números hablan por sí solos: hay rebajas promedio de entre el 12% y el 15%, aunque en algunos casos puntuales la caída llega hasta el 28%.

 

Uno de los ejemplos más claros es el de Ford, que salió primero a mover sus listas. La Bronco, por ejemplo, pasó de costar 100.000 dólares en febrero a 74.000 en marzo. También hubo recortes fuertes en el Mustang, tanto en la versión Dark Horse como en el GT.

 

Toyota, por su parte, también ajustó valores en modelos de gama alta como Crown y Land Cruiser, además de hacer lo propio con casi toda la línea de Lexus. Y desde abril, Audi prevé aplicar reducciones cercanas al 12% en buena parte de su portfolio.

 

A la lista se suman otras marcas premium como Mercedes-Benz, BMW, Porsche y Volvo, que también anunciaron recortes importantes, en algunos casos superiores a los 100.000 dólares.

 

Rebajas que se extienden a otros segmentos

 

El efecto no quedó limitado a los autos más caros. Con el correr de las semanas, empezaron a aparecer ajustes en distintos segmentos del mercado.

 

Peugeot, por ejemplo, recortó los precios de tres modelos importados: el 408, el 3008 y el 5008, con bajas que en algunos casos superan los 10 millones de pesos.

 

Algo similar ocurrió con Fiat, donde el nuevo 600 bajó de casi 50 millones a menos de 40 millones de pesos. También la pickup Titano tuvo un precio promocional que la dejó bastante por debajo de su valor anterior.

 

Volkswagen tampoco se quedó atrás. Aplicó reducciones en modelos como el Vento GLI y las versiones del Tiguan, además de ajustar los precios de la Amarok, con bajas que rondan el 6%.

 

Incluso hay marcas que, sin anunciar rebajas explícitas, vienen manteniendo sus precios sin cambios desde hace varios meses. Es el caso de Honda, que no actualiza sus valores desde noviembre, a pesar de la inflación acumulada en ese período.

 

Todo este combo —menos impuestos, más competencia (especialmente con el avance de marcas chinas) y una demanda que no termina de reaccionar— generó una situación poco común en la Argentina: autos 0 km que bajan de precio en lugar de subir.

Para el consumidor, es una ventana de oportunidad que no suele aparecer seguido. Para las automotrices, en cambio, es un desafío: sostener ventas en un mercado más competitivo y con márgenes más ajustados.

 

De cara a los próximos meses, habrá que ver si esta tendencia se consolida o si se trata solo de un reacomodamiento puntual. Todo dependerá de cómo evolucione la economía, del ritmo de las ventas y de la implementación definitiva de las medidas anunciadas.

 

 

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