Bitcoin|13 de julio de 2021

Bitcoin vs oficinas del Microcentro

En este escenario de extinción de la pandemia y de reactivación económica (es imposible que no se reactiven industrias que se mantuvieron paralizadas), una pregunta interesante es: ¿Qué harán las personas que lograron sostener algún ahorro? ¿Dejan el dinero bajo el colchón? ¿Invierten? ¿En qué?

Por Miguel Di Maggio

Director de la inmobiliaria Depa

 

Ya pasada la segunda mitad del año y con un ritmo de vacunación que se viene concretando a nivel mundial no es aventurado asegurar que ya estamos transitando la segunda mitad de la pandemia producto del Covid-19.

 

Y desde un punto de vista económico es más que evidente que esta segunda etapa de la pandemia hace prever un paulatino retorno a las actividades. En nuestro país esto será así ya que cualquier intento nuevo de confinamiento produciría un desgaste con consecuencias políticas más que sanitarias por lo que también es posible que se trata de una medida que no se repetiría.

 

En este escenario de extinción de la pandemia y de reactivación económica (es imposible que no se reactiven industrias que se mantuvieron paralizadas), una pregunta interesante es: ¿Qué harán las personas que lograron sostener algún ahorro? ¿Dejan el dinero bajo el colchón? ¿Invierten? ¿En qué?

 

Quienes en un momento apostaron por las Leliq y las Lebac hoy buscan nuevos horizontes para obtener rentabilidades de sus ahorros. Y, en este sentido, las criptomonedas se presentaron como una opción y, a la vez, como una incógnita donde depositar la confianza y los ahorros de los inversores ya que es una inversión con mucha volatilidad. Si bien aún es aventurado esbozar el recorrido que tendrán las criptomonedas, sí es posible definirlas como un tipo de inversión de riesgo.

 

Es acá donde, a la luz de la experiencia de aquellos que nos dedicamos a la actividad inmobiliaria, vemos una posibilidad segura de inversión: las oficinas de microcentro. Precisamente con el escenario de un posible fin de la pandemia, por lo menos contemplada del modo en que impactó al mundo a partir de inicios de 2020, la zona del microcentro recobrará el espíritu que lo caracterizó durante décadas. En este sentido, es importante tener en cuenta que las oportunidades inmobiliarias se encuentran en este rubro hoy en día. Así, es posible encontrar casos de oficinas de 200 m2 que se vendieron por 140 mil dólares. Siempre con una tendencia a perforar el piso de los 1000 dólares el m2. 

 

Así como a mediados de 2020 se hablaba de un boom en la compra de lotes en el conurbano bonaerense, y a esto siguió una explosión de las construcciones de casas por el bajo costo de hacerlas, precisamente, en estos lotes, hoy es posible vislumbrar que el próximo hito estará dado por la compra de oficinas en el micro y macrocentro. Incluso, también, es interesante analizar la opción de compra de locales comerciales. A esto seguirá la demanda de departamentos cercanos a las zonas de Facultades o sectores de la ciudad como San Telmo.

 

En este punto es importante remarcar que plataformas como Airbnb existen y seguirán existiendo y zonas como San Telmo recuperarán la demanda que supieron tener. Situación similar atraviesan zonas turísticas como la calle Florida. El turismo no ha desaparecido para no volver. Sólo se tomó un descanso.

 

Lo mismo se puede analizar sobre zonas como las de Tribunales. El regreso a la normalidad estará acompañado por la recuperación de los espacios de la ciudad dominados por determinadas actividades. Tribunales es un ejemplo claro de esto.

 

Sí se puede hablar de una reconversión de la zona del microcentro. Si bien el público regresará, no lo hará de la misma manera. Aquí, otro eje para tener en cuenta: la demanda de espacios de coworking irá en incremento y es aquí donde veo que las oficinas grandes van a tener un papel determinante. La posibilidad de contar con un espacio de trabajo con una multiplicidad de servicios incluidos y con la incalculable ventaja de poder dejar de ocupar ese lugar de trabajo en el momento en el que la persona o la empresa lo considere, no tiene precio.

 

En momentos en que el regreso a las actividades laborales habituales se encuentra latente, quien tiene un ahorro de 30 mil o 40 mil dólares, tienen la posibilidad de adquirir una pequeña oficina en el microcentro que le otorgará una rentabilidad alta en relación con el monto de inversión.