El Gobierno eliminó retenciones al 90% de los productos exportables y la industria reclama avanzar sobre los sectores que aún tributan

La eliminación de derechos de exportación ya alcanza a la gran mayoría de los productos gravados a fines de 2023. Aunque la industria celebra la medida, empresarios y economistas sostienen que todavía quedan exportaciones con alto valor agregado sujetas al impuesto.

Por redacción

Hace 5 horas

En línea con su política de apertura económica, el Gobierno eliminó los derechos de exportación para el 90% de los productos que estaban alcanzados por retenciones a fines de 2023, una medida que beneficia principalmente a la industria manufacturera. Sin embargo, distintos referentes del sector consideran que todavía resta avanzar para eliminar el impuesto sobre actividades con mayor valor agregado.

 

Desde el 1 de julio comenzó a regir el Decreto 566/2026, que eliminó las retenciones para cerca de 1.000 exportaciones industriales. Como consecuencia, la cantidad de productos alcanzados por Derechos de Exportación (DEX) se redujo de 20.778 en diciembre de 2023 a 2.137 en la actualidad, según datos del investigador del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA, Federico Bernini.

 

Además, la reducción gradual prevista para distintos bienes permitirá que en junio de 2027 solo permanezcan gravados 1.949 productos, distribuidos en 1.695 de la agroindustria, 143 de la industria manufacturera y 111 del sector de petróleo y minería.

 

La industria fue el sector más beneficiado por la reforma. Al inicio de la actual gestión existían 17.229 productos industriales alcanzados por retenciones, mientras que hacia fines de 2027 el 99% dejará de tributar este impuesto. Entre los bienes que continuarán pagando DEX se encuentran fertilizantes, acero y aluminio, mientras que los sectores automotriz y petroquímico tendrán una reducción progresiva de alícuotas hasta llegar a cero durante el segundo semestre de 2027.

 

Bernini sostuvo que las retenciones representan un impuesto con efecto antiexportador, aunque remarcó que aún permanecen gravados productos de alto valor agregado. Según sus estimaciones, las exportaciones de acero y aluminio que seguirán tributando alcanzaron USD 2.306 millones durante 2025.

 

Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) también valoraron la medida. Diego Coatz afirmó que la eliminación de retenciones constituye un avance importante para mejorar la competitividad, especialmente en un escenario de mayores costos internacionales, aunque insistió en que deberían eliminarse los impuestos para el resto de las exportaciones industriales.

 

Según un informe de la entidad, el Decreto 566/2026 eliminó retenciones sobre 743 posiciones arancelarias de Manufacturas de Origen Industrial (MOI), equivalentes a exportaciones anuales por aproximadamente USD 730 millones, principalmente vinculadas a metales básicos. Además, otras 74 posiciones arancelarias, con alícuotas de entre 3% y 4,5%, tendrán una desgravación gradual hasta junio de 2027. Estas exportaciones superan los USD 7.500 millones, impulsadas principalmente por el complejo automotor y autopartista.

 

No obstante, la UIA advirtió que aún existen Manufacturas de Origen Industrial por alrededor de USD 3.500 millones que continúan alcanzadas por derechos de exportación, por lo que considera que la agenda de reformas todavía no está concluida.

 

Sobre el debate de fondo, Bernini explicó que el impacto de las retenciones varía según el sector, ya que en petróleo y minería funcionan como una regalía nacional y en el agro como un sustituto del impuesto a la tierra. En la industria, en cambio, reducen los incentivos para exportar y favorecen la venta al mercado interno, afectando la competitividad.

 

En la misma línea, Gustavo Peregó, de Abeceb, calificó como "un delirio" mantener retenciones sobre las exportaciones industriales en un país que necesita incrementar el ingreso de divisas. Además, consideró que una eventual caída de la recaudación debería compensarse mediante una mayor reducción del gasto público y no con el regreso de este impuesto. Aunque persisten diferencias sobre los productos primarios, existe amplio consenso en que la reducción de retenciones industriales fortalece las exportaciones y el ingreso de divisas.

 

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